Tras un diciembre de 2025 y un enero de 2026 con cierta estabilidad, el primer mes del año terminó marcado por un comportamiento errático en los precios. El viernes 23 de enero, el litro de Nafta Súper se vendía a $1.290, pero para el sábado 31 ya había escalado hasta los $1.312.
Una dinámica similar se registró en la Nafta Infinia, que pasó de $1.493 a $1.511 por litro, mientras que el Ultra Diesel subió de $1.497 a $1.514. En ambos casos, el 30 de enero se había producido un incremento mayor —$1.514 y $1.571 respectivamente— aunque esa suba duró apenas 24 horas.
Distinto fue el comportamiento de la Infinia Diesel. El combustible premium alcanzó los $1.685 el 23 de enero, bajó a $1.678 el día 30 y cerró el mes en $1.575. Sin embargo, con el inicio de febrero volvió a registrar un fuerte ajuste.
Este domingo 1 de febrero, los valores volvieron a modificarse: la Nafta Súper bajó levemente a $1.308 (cuatro pesos menos que el día anterior), mientras que la Nafta Infinia y el Ultra Diesel se mantuvieron sin cambios en $1.511 y $1.514 respectivamente. La Infinia Diesel, en cambio, aumentó $104 en un solo día y pasó a costar $1.679 por litro.
El nuevo movimiento de precios se da en paralelo a la actualización parcial de los impuestos a los combustibles líquidos y al dióxido de carbono, dispuesta por el Gobierno Nacional mediante el Decreto 74/26, publicado en el Boletín Oficial el pasado 30 de enero.
La norma establece que, a partir del 1 de febrero, la carga impositiva sobre la nafta aumentará $16,77 por litro en concepto de Impuesto a los Combustibles Líquidos (ICL), más $1,03 por el impuesto al dióxido de carbono (IDC), lo que representa un incremento total de $17,8 por litro.
En el caso del gasoil, el impacto en la región patagónica será de $7,78 por litro por ICL y $1,64 por IDC, lo que suma un aumento de $9,4 por litro.
Con este nuevo esquema impositivo y un mercado que sigue mostrando variaciones constantes, febrero arranca con otro golpe al bolsillo de los fueguinos, en un contexto donde el precio de los combustibles continúa siendo un factor clave para la inflación y los costos de transporte en la provincia.