En diálogo con FM del Pueblo, Man explicó que si bien el impacto pleno de la medida aún no se refleja en los niveles de producción, los primeros efectos ya son visibles, especialmente en pequeñas empresas. En ese sentido, confirmó el cierre definitivo de una fábrica en Río Grande, que prestaba servicios de manufactura para una marca china, lo que afectó a 25 trabajadores, algunos de los cuales fueron reubicados y otros desvinculados.
“La baja de aranceles no va a mostrar un impacto inmediato, pero creemos que a partir del segundo o tercer trimestre se va a empezar a ver con mayor claridad”, señaló la funcionaria, quien remarcó que actualmente la producción continúa, aunque de manera moderada y muy medida, con modelos que ya se venían fabricando bajo el régimen anterior.
Respecto a los precios, Man sostuvo que el argumento de que la quita de aranceles permitiría abaratar los celulares no se cumplió. “No vimos una baja significativa en los precios de los productos importados. El costo de manufactura representa solo una parte del precio final; el resto está compuesto por logística, impuestos, distribución, financiamiento y márgenes de ganancia”, explicó.
La secretaria también cuestionó la falta de diálogo y definiciones claras por parte del Gobierno nacional sobre el futuro del régimen industrial fueguino. Indicó que aún no se designó un nuevo subsecretario de Producción que atienda específicamente la situación de la provincia y que no existen señales de un plan alternativo que permita compensar la pérdida de competitividad local.
En cuanto a otros sectores, Man alertó sobre la crítica situación de la industria textil, que sufrió una reducción de casi el 50% del empleo durante el último año y actualmente mantiene apenas unos 250 puestos de trabajo, muchos de ellos sostenidos bajo cautelares judiciales.
Finalmente, destacó que desde el Gobierno provincial se continúa trabajando en la diversificación de la matriz productiva, impulsando el agregado de valor a actividades primarias, el desarrollo de PyMEs y nuevos nichos como la acuicultura y la industria vinculada al sector automotriz. Sin embargo, advirtió que se trata de procesos de largo plazo y que el contexto nacional de apertura irrestricta de importaciones genera una fuerte incertidumbre para cualquier inversión.