Según informó el Gobierno de Chubut, el operativo desplegado es de gran magnitud e incluye helicópteros, aviones hidrantes, autobombas, camiones cisterna y una flota de más de 60 camionetas que permiten el traslado del personal y el abastecimiento de agua en zonas de difícil acceso. Las tareas se concentran especialmente en el sector denominado “Primera Cantera”, uno de los focos más complejos del siniestro.
Durante las últimas horas se registraron reactivaciones del fuego en áreas como Simón Marchand y Villa Lago Rivadavia, mientras que en Pinar de Geréz los brigadistas realizaron ataques directos utilizando herramientas manuales y equipos de agua. Las fuertes ráfagas de viento complicaron aún más la situación, generando focos secundarios en el cañadón de Eco Aldea, aunque en ese sector no se reportaron viviendas afectadas.
En paralelo, en las zonas de Cholila y en áreas limítrofes con Neuquén se llevan adelante tareas de enfriamiento permanente mediante autobombas y un vehículo unimog, especialmente en sectores bajos del morro y áreas cercanas. De acuerdo a datos del Comando Unificado, en estas regiones ya se contabilizan más de 16.700 hectáreas afectadas.
La situación más grave continúa siendo la de “Primera Cantera”, en Puerto Patriada, donde el fuego iniciado el pasado 5 de enero ya arrasó con unas 28.577 hectáreas. Allí, la Secretaría de Bosques de Chubut mantiene el control del operativo, con apoyo constante de fuerzas provinciales y nacionales.
Bomberos de las bases de Epuyén y El Maitén realizaron tareas de detección de puntos calientes en sectores como El Colihue y La Burrada, mientras que en áreas como “Tinelli”, el ñirantal y El Retamal se combatieron focos activos mediante el uso de maquinaria pesada para la apertura de fajas cortafuego y camiones cisterna para asegurar el suministro de agua.
Mientras continúan las tareas para contener el fuego, crece la preocupación por el impacto ambiental, la pérdida de biodiversidad y el riesgo permanente para comunidades cercanas. El esfuerzo coordinado de cientos de trabajadores sigue siendo clave para evitar que las llamas sigan avanzando sobre uno de los patrimonios naturales más valiosos de la región.