El informe, elaborado en base a registros de la Secretaría de Energía e Hidrocarburos de la provincia, muestra que la baja no responde a factores coyunturales ni estacionales, sino a un proceso sostenido de declinación productiva que impacta de lleno en la economía fueguina.
La evolución de la producción de gas natural entre 2001 y 2025 permite dimensionar la magnitud del problema. A comienzos de los años 2000, Tierra del Fuego superaba los 4,5 millones de miles de metros cúbicos anuales, consolidándose como una de las principales productoras del país. Ese nivel comenzó a descender de manera gradual, aunque todavía en 2015 la provincia registraba más de 2,8 millones de miles de metros cúbicos.
Sin embargo, en la última década el declive se aceleró con fuerza. Para 2024, el volumen anual de extracción cayó a 945.205 miles de metros cúbicos, uno de los valores más bajos de toda la serie histórica y muy lejos de los picos productivos que supo alcanzar la cuenca fueguina.
En términos acumulados, la producción actual se encuentra más de un 75% por debajo de los máximos históricos, una caída que refleja el agotamiento de yacimientos maduros, la falta de recambio de reservas y un escenario de inversión que no logró revertir la tendencia.

Los datos más recientes profundizan la preocupación. Los registros mensuales de 2025 muestran volúmenes sistemáticamente inferiores a los del mismo período de 2024, lo que arroja una caída interanual cercana al 43%. Esta dinámica, repetida mes a mes, permite descartar explicaciones ligadas a factores climáticos o estacionales y refuerza la idea de una declinación estructural del sistema productivo.
Lejos de ser un hecho aislado, el comportamiento de 2025 consolida una trayectoria descendente que ya se venía observando, pero que ahora adquiere una velocidad mayor.
La caída en la producción de gas tiene implicancias directas para la provincia. El sector hidrocarburífero no solo es clave en términos de actividad económica y empleo, sino también por su peso en la recaudación de regalías, una fuente central de recursos para las arcas provinciales.
En un contexto de niveles históricamente bajos de extracción, la falta de señales claras de recuperación abre interrogantes sobre el futuro energético de Tierra del Fuego. La reducción de la producción plantea desafíos vinculados a la necesidad de nuevas inversiones, exploración de reservas, extensión de la vida útil de los yacimientos existentes y definición de una estrategia de largo plazo para el sector.
El informe del IPIEC, al seguir la evolución de más de dos décadas, deja en evidencia que el problema no es reciente, pero sí que atraviesa una etapa crítica. Con 2025 marcando uno de los peores desempeños de la serie, la retracción persistente del gas se convierte en un factor de alerta para la economía provincial y para el debate sobre el modelo energético fueguino.