Mauricio Hoyos, administrador de la Misión Salesiana, que el ataque se habría producido durante el fin de semana. “Todavía estamos terminando el recuento porque no hemos logrado levantar todos los animales del campo, pero hasta ayer superábamos los cien y estimamos que van a ser más de 120”, señaló.
El hecho fue detectado tras recorridas habituales por el predio, luego de que docentes y alumnos advirtieran la presencia de perros en la zona días antes. “Cuando uno ve perros empieza a estar más atento, y al día siguiente nos encontramos con los animales muertos. No los matan para comer, los matan y los dejan”, describió Hoyos.
El ataque en la Escuela Salesiana no es un hecho aislado. El fenómeno de los perros asilvestrados no es nuevo en la provincia: data de décadas atrás y se ha intensificado con el paso del tiempo y la falta de accion desde el areas fundamentales como Recursos Naturales.
El ataque en la Escuela Salesiana no es un hecho aislado. El fenómeno de los perros asilvestrados no es nuevo en la provincia: data de décadas atrás y se ha intensificado con el crecimiento de las ciudades y la falta de estrategias de manejo y control.
Estudios han mostrado que estas poblaciones caninas no solo atacan ovejas, sino que también se han adaptado al campo y su expansión ha sido progresiva, con impactos en la producción rural y en la fauna nativa.
Sin embargo, a pesar de que la Ley Provincial N°1146 declaró en 2017 a los perros asilvestrados como especie exótica e invasora, las medidas concretas para controlar la población y proteger la producción ganadera nunca se implementaron de manera sostenida ni eficaz por parte de las autoridades provinciales.
El impacto productivo es cada vez más tangible. En años recientes, diversas fuentes señalaron que el problema ha llegado a zonas más amplias, incluso más allá del ovino, con ataques registrados también sobre bovinos y terneros en áreas de estepa y bosque fueguino.
Este avance de los perros asilvestrados ha forzado cambios en la economía rural tradicional. Hace unos años la provincia contaba con cerca de un millón de ovejas; hoy esa cifra se ha reducido drásticamente, transformando la histórica producción ovina en un sufijo de un problema que parece estructural más que coyuntura