Agüero rechazó la explicación oficial que atribuyó el atraso a fallas en la carga de datos y consideró “rarísimo” que un inconveniente técnico afecte solo a algunos organismos. En ese sentido, explicó en Radio Provincia que la información para la liquidación de sueldos de la OSEF es enviada directamente por la propia obra social al banco, lo que descarta —según sostuvo— un error administrativo centralizado.
La dirigente sindical señaló que la situación es consecuencia directa de la millonaria deuda que el Estado provincial mantiene con la OSEF. Al 25 de enero, las instituciones provinciales adeudaban a la obra social unos 11.000 millones de pesos, de los cuales el propio Gobierno es el principal deudor. A esa cifra se suma una deuda acumulada de 8.900 millones de pesos correspondiente a las prestaciones brindadas a beneficiarios de pensiones RUPE.
Según Agüero, este desfinanciamiento generó un “círculo vicioso” que impacta tanto en el funcionamiento de la obra social como en el bolsillo de los trabajadores. Actualmente, OSEF mantiene interrumpidos servicios con la mayoría de las farmacias y otros prestadores, lo que afecta directamente a los afiliados.
La delegada también advirtió que la crisis alcanza incluso a entes que cuentan con superávit, como la Caja de Previsión Social, cuyos empleados tampoco percibieron sus salarios. En ese marco, cuestionó la centralización de fondos a través de la cuenta única del Tesoro provincial, lo que —según afirmó— impide que organismos con recursos propios puedan afrontar el pago de haberes.
Por último, Agüero manifestó escepticismo ante la promesa oficial de que los salarios serían acreditados “en el transcurso del día” y recordó que, apenas seis meses atrás, el entonces ministro de Economía aseguraba que la provincia mantenía un equilibrio financiero. “¿Qué pasó en seis meses?”, se preguntó.