En diálogo por FM del Pueblo, González remarcó que “el puerto sigue operativo, eso es importante aclararlo”, y señaló que no se registraron demoras ni inconvenientes en la agenda de cargas ni en las recaladas de cruceros. Sin embargo, subrayó que la intervención no es una situación que sume confianza, especialmente frente a clientes y operadores del exterior.
“Planteamos que esto debe resolverse lo más rápido posible para tener previsibilidad”, afirmó, al tiempo que advirtió que la incertidumbre sobre cómo se administrará el puerto y cuáles serán las reglas de funcionamiento hacia adelante no ayuda a quienes planifican trabajar con Ushuaia, en particular en plena temporada turística.
González sostuvo que desde la Cámara existe preocupación por la falta de información y de comunicación directa con las nuevas autoridades. “Hoy no tenemos contacto con el interventor. Nos gustaría poder sentarnos a conversar, aclarar planes y saber cómo se va a trabajar. La comunicación es clave para generar confianza”, remarcó.
En ese sentido, comparó la situación actual con la gestión local anterior: “Con la administración provincial teníamos un acercamiento más directo. Podíamos trasladar necesidades y plantear mejoras. Hoy esa vía no existe y eso genera incertidumbre”.
El titular de la Cámara de Comercio también puso el foco en el potencial desaprovechado del puerto para la actividad comercial. Señaló que la mayor parte de la mercadería ingresa por vía terrestre, pese a que la logística marítima es más económica. “El comercio local utiliza muy poco el puerto para el potencial que tiene. Los países se pelean por tener un puerto, nosotros lo tenemos y no le estamos dando el uso que deberíamos”, expresó.
Según explicó, la actividad portuaria está hoy fuertemente concentrada en el turismo, mientras que la carga comercial es mínima. “Para tener una idea, ni siquiera un buque portacontenedores se llena con la demanda del comercio local en todo un año”, detalló.
Finalmente, González vinculó la discusión portuaria con el impacto en los precios y el bolsillo de los consumidores. “Mejorar la logística marítima permitiría bajar costos de flete y tener un impacto directo en la formación de precios. Cuando hablamos de costos logísticos, hablamos del consumidor”, sostuvo.
Desde la Cámara de Comercio insistieron en que la intervención no debe convertirse en un factor de parálisis ni de desconfianza. “Necesitamos saber qué se va a hacer, cómo se va a trabajar y cuáles son los planes. No se trata solo de una discusión política, sino de asegurar la operatividad y el desarrollo económico de Ushuaia”, concluyó.