El Juzgado Federal de Ushuaia resolvió apartarse de la causa vinculada a la intervención del Puerto de Ushuaia y determinó que el planteo debe ser analizado directamente por la Corte Suprema de Justicia de la Nación. La decisión fue adoptada por el juez federal Federico Calvete, quien declaró la incompetencia del fuero local para seguir interviniendo en el expediente iniciado por el Gobierno de Tierra del Fuego contra la Agencia Nacional de Puertos y Navegación (ANPYN).
Según surge de la resolución, el magistrado entendió que, al tratarse de una demanda promovida por una provincia contra el Estado Nacional, corresponde aplicar la competencia originaria y exclusiva del Máximo Tribunal, tal como lo establece la Constitución Nacional. En ese marco, el juzgado federal no ingresó a analizar el fondo de la cuestión ni se expidió sobre la medida cautelar solicitada por la Provincia para frenar los efectos de la intervención.
En los fundamentos, Calvete remarcó que el conflicto involucra un acto administrativo dictado por un organismo nacional y su eventual colisión con principios constitucionales, lo que refuerza la necesidad de que sea la Corte Suprema la que evalúe el caso desde su instancia originaria. Por ese motivo, el juez se excusó de adoptar cualquier definición adicional mientras la causa permanezca bajo su órbita.
De no mediar apelaciones o impugnaciones que modifiquen el alcance de la resolución, el expediente será remitido a la Secretaría de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, que quedará a cargo de definir los próximos pasos judiciales en torno a la intervención del puerto capitalino.
De esta manera, el conflicto por el control y la administración del Puerto de Ushuaia suma un nuevo capítulo judicial y queda, por ahora, a la espera de una definición del Máximo Tribunal del país.