Aciar remarcó que el fallo de Calvete no analizó el fondo de la cuestión ni se expidió sobre la medida cautelar solicitada por el Gobierno fueguino para frenar la intervención nacional del puerto. “No se resolvió nada sustancial. El juez solo dijo que el caso es competencia de la Corte. Eso deja a la provincia exactamente donde estaba, pero con más tiempo perdido”, advirtió.
Según el letrado, el expediente se encuentra en una etapa tan inicial que no existe ningún obstáculo jurídico para volver a empezar. “El Estado Nacional ni siquiera fue notificado. En términos procesales, este juicio todavía no comenzó. Por eso, desistir del proceso no implica renunciar al derecho: se abandona el trámite y se vuelve a presentar bien”, explicó.
Uno de los puntos más críticos señalados por Aciar fue la desprolijidad institucional que rodeó la presentación judicial. En ese sentido, apuntó al cortocircuito entre el Poder Ejecutivo y la Fiscalía de Estado, que terminó con la excusación del fiscal y de todos los abogados del organismo. “Ese desencuentro no le sirve a nadie, y mucho menos a la provincia. Mientras el gobernador y el fiscal se miran de reojo, nadie está defendiendo de manera efectiva los intereses fueguinos”, sostuvo.
Para el abogado, insistir con la causa tal como está planteada sería un error estratégico. “Si este juicio llega a la Corte cargado de desprolijidades, llega rengo. Si se rehace con una estrategia consensuada, puede caminar con las dos piernas y tener más posibilidades de prosperar”, graficó.
Aciar también llamó a bajar la escalada de acusaciones políticas e institucionales. “No se trata de buscar responsables ni de profundizar peleas entre organismos. Se trata de ponerse la camiseta de servidores públicos y hacer lo mejor posible para la provincia, que no se merece este nivel de desorden”, afirmó.
Finalmente, recordó que la intervención nacional del puerto tiene un plazo de un año, prorrogable, y que el tiempo juega en contra. “Lo único realmente rápido en términos judiciales es una medida cautelar. Eso es lo que hay que intentar con urgencia. Acá no está todo perdido: se perdió tiempo. Y todavía estamos a tiempo de corregir el rumbo”, concluyó.