Tras la votación que otorgó media sanción al proyecto, el legislador fueguino consideró que se trata de “una transformación de fondo para ordenar el sistema laboral argentino y terminar con normas que durante décadas desalentaron la contratación formal”.
Coto afirmó que la reforma busca “establecer reglas claras tanto para los trabajadores como para las pequeñas y medianas empresas”, y remarcó que uno de los ejes centrales es reducir la incertidumbre jurídica que, según planteó, afecta al mercado laboral. “Necesitamos un esquema que dé previsibilidad, que reduzca la litigiosidad y que incentive la inversión y la generación de empleo”, expresó.
En esa línea, sostuvo que el objetivo es dejar atrás un modelo que —a su entender— empujó a millones de argentinos a la informalidad. “Muchos defienden una legislación que no logró resolver el problema del empleo. Nosotros apostamos por un sistema más ordenado, que proteja al trabajador sin ahogar al empleador”, señaló.
Entre los cambios incluidos en la norma, el senador destacó la incorporación de herramientas que contemplan nuevas modalidades laborales, como la posibilidad de reorganizar la jornada mediante sistemas de compensación de horas, el fraccionamiento de las vacaciones y la creación de un fondo destinado a otorgar mayor previsibilidad en el pago de indemnizaciones.
Para Coto, la iniciativa constituye “un paso importante para recuperar oportunidades de crecimiento y desarrollo”, y afirmó que la meta es fomentar empleo genuino en un contexto económico complejo. “No se trata de eliminar derechos, sino de generar condiciones para que más argentinos puedan acceder a un trabajo formal”, indicó.
Finalmente, el legislador sostuvo que el oficialismo continuará impulsando reformas estructurales con la premisa de modernizar el marco normativo. “Estamos dando debates necesarios y tomando decisiones que, creemos, apuntan a construir un país con más oportunidades y reglas claras”, concluyó.