“Durante años el sistema miró primero al victimario y último a la víctima”, escribió Rodríguez, en referencia al debate que culminó con la aprobación del proyecto que fija la edad de imputabilidad en 14 años y redefine el régimen de sanciones para adolescentes.
En su publicación, Rodríguez sostuvo que cuando un menor comete un delito grave “no deja sólo un expediente”, sino “una familia rota, una persona marcada para siempre y un proyecto de vida destruido”. Según planteó, actualmente quien sufre el daño queda “prácticamente solo”, afrontando tratamientos, pérdidas laborales y secuelas emocionales, mientras la discusión judicial gira alrededor del agresor.
El legislador fueguino consideró que el nuevo régimen debe modificar esa lógica y establecer como prioridad a quien sufrió el delito. En ese sentido, propuso “responsabilidad penal real para el menor” y también “responsabilidad económica efectiva para los adultos a cargo”.
“Que reparar el daño no sea una opción, sino una obligación”, afirmó Rodríguez, y agregó que la víctima debe contar con voz, acompañamiento y respuestas rápidas dentro del proceso.
Rodríguez también sostuvo que la ley no debe optar entre contención y justicia, sino equilibrar ambos principios. “Una sociedad justa no es la que abandona al menor, pero mucho menos la que abandona a la víctima”, concluyó.
El proyecto aprobado en Diputados ahora deberá ser debatido en el Senado, donde el oficialismo buscará convertir en ley una de las reformas centrales de su agenda en materia de seguridad.