Un dato contundente revela la magnitud del fenómeno: el 75% de los trabajadores de plataformas digitales se encuentra en situación de pluriempleo, es decir, necesita más de un trabajo para cubrir sus necesidades básicas. Solo el 25% realiza estas tareas como actividad exclusiva.
El dato surge de la investigación “Radiografía del trabajo mediado por plataformas en Argentina”, elaborada de manera conjunta por ocho universidades nacionales y organismos científicos como el CONICET, y pone en evidencia una transformación profunda del mercado laboral.
En ciudades como Ushuaia, Río Grande y Tolhuin, el crecimiento del trabajo a través de plataformas se explica, en gran medida, por la pérdida de empleos formales, la paralización de sectores productivos y el deterioro salarial. Cada vez más fueguinos encuentran en el transporte de pasajeros, los servicios digitales, el diseño freelance o tareas eventuales una forma de compensar ingresos que ya no alcanzan.
Lejos del discurso que presenta estas actividades como una elección basada en la libertad o la autonomía, los datos muestran otra realidad: la mayoría trabaja en plataformas “por necesidad”.
Uno de los principales mitos que el estudio derriba es el de la satisfacción plena asociada al trabajo en plataformas. Según la investigación, la idea de “ser mi propio jefe” pierde fuerza frente a la urgencia económica.
“El pluriempleo se da principalmente por una razón material: satisfacer necesidades básicas porque el poder adquisitivo de los salarios es bajo. Hay que trabajar más horas porque no alcanza”, explicó Cora Arias, doctora en Ciencias Sociales, investigadora del CONICET y una de las autoras del informe.
Además, el relevamiento demuestra que el 80% de quienes trabajan en plataformas son argentinos, desmintiendo también la creencia de que se trata mayoritariamente de mano de obra extranjera.
En el sector del transporte de pasajeros —con fuerte presencia de aplicaciones como Uber, Cabify y DiDi— los trabajadores tienen en promedio 36 años, un tercio son mujeres y más de un tercio declara trabajar más de 45 horas semanales.
La media general es de 7,5 horas diarias, pero el número se incrementa cuando la plataforma representa el ingreso principal. En paralelo, quienes realizan tareas de diseño, creatividad o informática en plataformas como Workana, Fiverr o Upwork también exhiben extensas jornadas, incluso teniendo un empleo formal estable.
El informe también se vincula con los datos del Centro de Investigación y Formación (CIFRA-CTA), que advierten que el pluriempleo no deja de crecer: mientras en 2023 representaba el 11% del mercado laboral, en 2025 ya alcanza el 11,9%.
“Las estadísticas oficiales ocultan que nos dedicamos cada vez más tiempo a trabajar. El trabajo en plataformas está muy a mano, es un ingreso relativamente fácil, pero se da por el deterioro de la calidad de vida y los bajos salarios”, señaló Arias.
En Tierra del Fuego, este fenómeno ya no es invisible. Se percibe en el aumento de vehículos afectados al transporte por aplicaciones, en vecinos que combinan un empleo formal con horas nocturnas o fines de semana trabajando, y en profesionales que ofrecen servicios digitales para compensar ingresos que ya no alcanzan.
Lejos de representar una solución estructural, el crecimiento del trabajo en plataformas expone la fragilidad del mercado laboral, la pérdida de derechos y la necesidad urgente de políticas que devuelvan previsibilidad y salarios dignos.
Hoy, para miles de fueguinos, tener un solo trabajo ya no alcanza. Y la economía de plataformas aparece, cada vez más, como un síntoma de esa crisis.