Gabriela, dueña de los animales, relató en diálogo con FM Aire Libre, que no se encontraba en su casa cuando ocurrió el ataque. “La vecina llamó a mi hermana y le dijo que escuchó disparos y vio cuando mi vecino le disparó a mis perros”, contó.
“Mi perro tenía dos disparos, uno en la costilla y otro en otra parte del cuerpo. Fueron tres disparos en total: dos mataron a uno y el otro le dio en la pierna al otro perro”, detalló con angustia.
Los animales, según explicó, estaban dentro de su propiedad. “Mis perros estaban en mi patio. Son perros de casa, están todo el tiempo adentro. No salen. Y si cruzan al descampado de enfrente, yo los llamo y vuelven”, afirmó.
Gabriela subrayó que se trata de perros adiestrados como acompañantes terapéuticos de niños con autismo. “No son malos perros. Mucha gente los conoce. Juegan con los chicos, les tiran una piedra y la traen para seguir jugando. Mi perro prevenía los ataques de autismo”, expresó. Y agregó: “¿Quién me devuelve a mi perro? No solo a mí, también a los niños que él acompañaba”.
La mujer aseguró que jamás tuvo problemas directos con el vecino acusado, identificado como Pascual Giannini, aunque sí había tenido un cruce previo con uno de sus hijos, un adolescente que, según denunció, pasaba frente a su casa arrojando piedras con una gomera para provocar a los animales.
“Jamás tuve problemas con el vecino. Por eso me parece muy raro. En vez de tocarme la puerta y hablar como corresponde, hizo esto”, lamentó.
El hecho generó alarma en la comunidad no solo por la muerte del animal, sino por el uso de un arma de fuego en plena zona residencial y en horas de la tarde. “Ayer fueron mis perros. Mañana puede ser un niño”, advirtió Gabriela, madre de una nena de cuatro años.
Tras la intervención policial y un allanamiento ordenado por el Juzgado de Instrucción N° 3, la mujer confirmó que avanzará con una denuncia penal. “Esto no puede quedar así”, concluyó.