USHUAIA.- La Prefectura Naval Argentina identificó al buque Playa Da Cativa realizando desplazamientos a velocidades reducidas dentro de los límites de la Zona Económica Exclusiva Argentina. Según los registros del Sistema Guardacostas, este comportamiento es compatible con la práctica de pesca ilegal por arrastre conforme a lo establecido en la Disposición 20/2026 de la Subsecretaría de Recursos Acuáticos y Pesca de la Nación. El buque navegaba a menos de cuatro nudos, lo que encendió las alarmas de los protocolos de vigilancia destinados a custodiar la riqueza marítima del litoral atlántico.
Con anterioridad a este hallazgo, la fuerza de seguridad ya había emitido avisos radiales al capitán de la embarcación española por su proximidad a la milla 200. En aquel contacto inicial, las autoridades argentinas le habían manifestado formalmente “la necesidad de mantener un margen de seguridad” para evitar infracciones. Sin embargo, el persistente reingreso del navío a jurisdicción nacional obligó a las autoridades a escalar la respuesta operativa para asegurar el cumplimiento de la normativa vigente.
Este episodio guarda similitudes con lo ocurrido el pasado mes de diciembre durante el desarrollo de la misión Mare Nostrum VI. En esa oportunidad, el patrullero ARA Almirante Storni junto a un avión P-3 Orion localizaron al BP Fakir, un arrastrero de la firma Freiremar que también operaba bajo bandera española. Aquella intervención sentó un precedente reciente sobre la frecuencia de estos movimientos de flotas extranjeras en el borde de la plataforma continental.
El monitoreo constante que realiza el Ministerio de Seguridad de la Nación mediante su plataforma tecnológica permite seguir el rastro de las embarcaciones en tiempo real. Esta herramienta de vigilancia facilita la identificación de patrones irregulares basándose en datos de posicionamiento y velocidad de los motores. Gracias a estos indicadores objetivos, el comando de control puede diferenciar una navegación de tránsito de una posible actividad extractiva no autorizada en el Mar Argentino.
En este marco, la zarpada del ARA Almirante Storni desde la Base Naval Mar del Plata marcó el comienzo de la etapa Mare Nostrum VIII. El operativo cuenta con el respaldo de la Aviación Naval desde Trelew y se encuentra bajo la supervisión directa del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas. Se estima que las tareas de patrullaje continuarán activas hasta mediados de febrero, momento en el que las unidades navales amarrarán en la Base Naval Ushuaia.
La respuesta oficial forma parte de un plan integral que busca blindar el patrimonio marítimo frente al accionar de naves foráneas. Las áreas de Defensa y Seguridad coinciden en que la preservación de los recursos requiere una articulación que involucre tanto los canales diplomáticos como la presencia efectiva de medios militares y tecnológicos en el Atlántico Sur.