martes 17 de febrero de 2026 - Edición Nº2631

Generales | 17 feb 2026

Una salida

Reforma laboral: el Gobierno aceptaría cambios en Diputados para destrabar el artículo más cuestionado

20:48 |La reforma laboral impulsada por el oficialismo entró en una zona de revisión política. Tras la aprobación en el Senado, distintos bloques aliados encendieron alarmas por problemas de redacción y vacíos interpretativos en algunos artículos, lo que abrió un flanco de críticas opositoras y sembró dudas dentro del propio espacio dialoguista.


Ahora, desde la Casa Rosada admiten que el Gobierno estaría dispuesto a aceptar modificaciones en la Cámara de Diputados para corregir los puntos más sensibles y evitar un traspié legislativo mayor. El objetivo final: convertir el proyecto en ley el 27 de febrero, tras su regreso al Senado.

Cambios para salvar el texto

Fuentes oficiales señalan que el esquema previsto sería el siguiente:

  • Diputados introduciría modificaciones este jueves.

  • El texto sería girado nuevamente al Senado.

  • La comisión correspondiente buscaría dictaminarlo el viernes 20.

  • Una semana después, el 27 de febrero, se intentaría la sanción definitiva.

La decisión implicaría reconocer que el texto aprobado originalmente dejó zonas grises que podrían generar conflictos judiciales o interpretaciones contradictorias.

El artículo que encendió la polémica

El foco de la controversia está en la modificación del artículo 208 de la Ley de Contrato de Trabajo, que redefine el esquema de pago ante enfermedades o accidentes no vinculados a la actividad laboral.

El texto aprobado establece que, tras los primeros tres meses, el trabajador pasaría a cobrar:

  • 50% del salario en caso general.

  • 75% si tiene personas a cargo.

Sin embargo, no detalla con claridad el tratamiento en casos de enfermedades graves, lo que abrió un fuerte debate político y técnico.

La senadora y jefa de bloque de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, sostuvo que la intención es mantener el 100% del salario en situaciones graves, aunque con la exigencia de un certificado “fehaciente” o la intervención de una junta médica.

El artículo había pasado sin mayor debate en el Senado, pero quedó bajo la lupa tras declaraciones del ministro Federico Sturzenegger, lo que amplificó las críticas opositoras y las reservas de sectores aliados.

Presión de aliados y riesgo político

Dentro de los bloques dialoguistas existe preocupación por el costo político de acompañar un texto que podría interpretarse como regresivo en materia de derechos laborales. Algunos sectores rechazaron la idea de corregir el artículo vía reglamentación o ley complementaria, y exigieron que la modificación quede explícita en el cuerpo principal del proyecto.

La posibilidad de aceptar cambios en Diputados sería, en este contexto, un gesto de pragmatismo para garantizar los votos necesarios y evitar que el proyecto quede empantanado.

Una pulseada con final abierto

El oficialismo apuesta a mantener el calendario legislativo y convertir la reforma en ley antes de fin de mes. Sin embargo, el episodio expone tensiones internas, errores de técnica legislativa y la fragilidad de los acuerdos parlamentarios.

En un Congreso fragmentado, cada palabra cuenta. Y esta vez, una redacción imprecisa obligó al Gobierno a recalcular sobre la marcha.

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