La medida comenzará a las 10 y se extenderá hasta la medianoche, con concentración y acto en la Plaza de las Américas alrededor de las 11.15. “No es momento de tibiezas ni de mirar para otro lado”, sostuvo el dirigente, quien calificó el proyecto como “un ataque brutal contra los derechos conquistados por el movimiento obrero”.
Martínez aseguró que la iniciativa “no tiene un solo artículo que favorezca a los trabajadores” y que responde a intereses empresariales y financieros, incluso subordinados —según expresó— a las exigencias del Fondo Monetario Internacional. “Vamos a rechazarla en la fábrica y en la calle”, afirmó.
Pero además del debate parlamentario, el dirigente trazó un panorama preocupante sobre la situación industrial en Río Grande. Confirmó que el Grupo Mirgor avanzó con un proceso de desvinculaciones, aunque explicó que el cuerpo de delegados logró frenar parte de esa intención inicial. “Hubo compañeros que aceptaron retiros voluntarios por decisión personal, pero la empresa mantiene una postura que nos obliga a estar en alerta”, indicó.
En ese contexto, marcó como fecha determinante el 31 de marzo, cuando vence el esquema actual de continuidad laboral acordado en el sector. La UOM busca reabrir la discusión paritaria para corregir los desfasajes generados por la inflación y garantizar estabilidad en los puestos de trabajo.
Martínez también recordó el cierre definitivo de Telecomunicaciones Fueguinas, concretado a fines de diciembre de 2025, que dejó sin empleo a sus trabajadores. A ello se suma la delicada situación de Aires del Sur, donde —según explicó— los empleados aún no han cobrado la totalidad de sus salarios de enero y existe una presentación judicial vinculada a un posible esquema de producción controlada, sobre el cual el gremio todavía no recibió información formal.
“Lo que está ocurriendo en Río Grande no es un hecho aislado, es parte de una política que apunta a debilitar la industria nacional”, advirtió el dirigente, quien además expresó su solidaridad con trabajadores de otras provincias afectados por cierres y despidos.
Finalmente, convocó a organizaciones gremiales, sociales, políticas y estudiantiles a sumarse a la movilización. “Tenemos que demostrar en la calle que el movimiento obrero no está dispuesto a resignar derechos ni a aceptar que se condene el futuro de las próximas generaciones”, concluyó.