sábado 21 de febrero de 2026 - Edición Nº2635

Generales | 21 feb 2026

Acuerdo bilateral

El acero argentino en la mira: cómo impacta el fallo de la Corte de EE.UU.

13:14 |El reciente fallo de la Corte Suprema de Estados Unidos que frenó la suba de aranceles impulsada por el presidente Donald Trump reconfiguró el tablero comercial y puso bajo revisión los beneficios que Argentina había conseguido en su acuerdo bilateral con Washington.


La decisión judicial determinó que la potestad de fijar aranceles corresponde al Congreso estadounidense, no al Poder Ejecutivo. Aunque el fallo no elimina automáticamente las ventajas que había obtenido Argentina, sí introduce una variable clave: incertidumbre.

¿Qué estaba en juego para la Argentina?

Hasta ahora, el acuerdo comercial le otorgaba al país una posición diferencial:

  • Arancel 0% para unas 1.600 posiciones arancelarias.

  • Tope del 10% para el resto de los productos.

En comparación, países como Brasil enfrentaban un arancel general del 50% en algunos rubros estratégicos como acero y aluminio. Esa diferencia convertía a Argentina en un proveedor más competitivo dentro del mercado estadounidense.

El analista Marcelo Elizondo lo resumía así: la posición argentina era “muy favorable” en términos relativos frente a sus competidores regionales.

¿Por qué el acero es el sector más expuesto?

El acero y el aluminio son industrias particularmente sensibles a los cambios arancelarios. Son sectores donde:

  • Los márgenes son ajustados.

  • La competencia internacional es intensa.

  • Pequeñas variaciones de impuestos pueden definir contratos millonarios.

Si el diferencial arancelario se diluye o queda sujeto a revisión legislativa en Estados Unidos, las exportaciones argentinas podrían perder competitividad frente a otros proveedores.

El efecto colateral: reembolsos millonarios

Otro punto relevante es que un tribunal inferior deberá ejecutar el fallo. Eso podría abrir la puerta a reembolsos a importadores estadounidenses por aranceles cobrados bajo la política cuestionada.

Se estima que el costo fiscal podría alcanzar los 133.000 millones de dólares. Esto no solo presiona al Tesoro norteamericano, sino que también podría acelerar cambios regulatorios para estabilizar la política comercial.

Para las empresas argentinas, el mensaje es claro: las reglas pueden cambiar.

 ¿Se cae el acuerdo?

No necesariamente. Según Gustavo Perego, director de Abeceb, uno de los principales activos del acuerdo era la previsibilidad para las inversiones bilaterales. Y ese capítulo, vinculado a inversiones y facilitación comercial, seguiría vigente más allá del fallo.

En otras palabras, el acuerdo no desaparece, pero su componente arancelario queda sujeto a un nuevo equilibrio político en Washington.

Más que un tema bilateral

El fallo también tiene implicancias globales. Estados Unidos redefine el alcance del poder presidencial en materia comercial y eso impacta en todos sus socios estratégicos.

Para Argentina, que había logrado posicionarse con ventajas concretas en un mercado clave, el desafío ahora es sostener esa competitividad en un contexto más incierto.

En síntesis

  • Argentina tenía un diferencial arancelario favorable.

  • El fallo judicial pone en revisión ese esquema.

  • El acero y el aluminio son los sectores más sensibles.

  • El capítulo de inversiones del acuerdo seguiría en pie.

  • Se abre una etapa de mayor incertidumbre comercial.

El acero argentino no pierde automáticamente sus beneficios, pero sí entra en un terreno donde la política interna estadounidense puede redefinir las condiciones del juego. Y en comercio exterior, la previsibilidad vale casi tanto como el precio.

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