La diferencia entre la alternativa más económica y la más costosa supera los $170 mil, reflejando el fuerte impacto que tienen la marca, el diseño y la calidad de los productos en el precio final.
Según un relevamiento difundido por ((La 97)) Radio Fueguina, una lista escolar que incluye cuaderno ABC, cartuchera, separadores, carpetas en distintas presentaciones, mochila y hojas N°3 oscila entre $114.470 y $293.410, aunque en muchos casos el monto final puede ser aún mayor si se opta por artículos premium o se suman elementos específicos solicitados por cada institución.
En el nivel inicial, el gasto suele concentrarse en la mochila y los artículos personalizados.
Mochilas de jardín: desde $22.000 hasta $48.740.
Cartucheras: desde $1.500 hasta $50.900 (según marca y si son licenciadas).
Cuadernos y materiales básicos: entre $3.000 y $20.000.
Aunque la lista suele ser más acotada que en primaria o secundaria, los productos con personajes y diseños especiales elevan considerablemente el total.
En la primaria aparece una mayor variedad de artículos obligatorios:
Mochilas: entre $64.000 y $120.000.
Cuadernos ABC: de $3.290 a $20.900.
Carpetas N°3: entre $5.900 y $15.690.
Hojas N°3: desde $6.700 hasta $18.150.
Aquí la diferencia de precio está fuertemente marcada por la calidad del material, el gramaje del papel y las marcas elegidas. Una mochila reforzada o ergonómica puede duplicar el valor de una opción estándar.
En el nivel secundario se suman más carpetas, repuestos de hojas y artículos específicos:
Carpetas plásticas N°6: entre $4.590 y $8.290.
Repuestos y hojas: hasta $18.150 según cantidad y calidad.
Cartucheras de mayor capacidad: pueden alcanzar los $50.900.
El costo final puede superar los $300 mil si se opta por mochilas de primeras marcas, accesorios de diseño o materiales de mayor durabilidad.
La variación de precios no solo responde a la calidad del producto. También influyen:
Diseño y licencias oficiales.
Materiales reforzados o ergonómicos.
Promociones bancarias.
Diferencias entre comercios.
Las brechas entre locales pueden ser muy marcadas, por lo que recorrer y comparar se vuelve casi obligatorio para evitar gastar de más.
En un contexto económico complejo, el inicio del ciclo lectivo se transforma en uno de los momentos de mayor presión sobre el presupuesto familiar. La mochila ya no es solo un símbolo del regreso a la escuela: es también un indicador del impacto de la inflación en la vida cotidiana.
Entre calidad, durabilidad y presupuesto, cada familia vuelve a hacer el mismo equilibrio de todos los años: que no falte nada, pero que el costo no desborde las cuentas.