La disposición establece formalmente la convocatoria a la Asamblea Legislativa, en cumplimiento de lo dispuesto por el artículo 99, inciso 8 de la Constitución Nacional, que determina que el Poder Ejecutivo debe presidir la apertura de las sesiones e informar sobre el estado general de la Nación.
La ceremonia, que se desarrollará ante diputados y senadores reunidos en el recinto de la Cámara baja, tendrá este año un fuerte contenido político. No se tratará solamente de un repaso institucional, sino de un mensaje clave en medio de un escenario económico y social atravesado por reformas estructurales, tensiones sindicales y debates legislativos de alto impacto.
La expectativa está centrada en varios ejes centrales que el Presidente podría abordar:
El balance del primer tramo de gestión y los resultados de su programa económico.
La evolución de la inflación y el ajuste fiscal.
El avance de la reforma laboral y otras transformaciones estructurales.
El vínculo con las provincias en un contexto de recorte de transferencias.
El programa legislativo que el Ejecutivo buscará impulsar durante 2026.
En un año marcado por conflictos gremiales, discusiones salariales en distintos sectores y debates sobre el rol del Estado, el mensaje presidencial funcionará como una hoja de ruta política y económica.
La apertura de sesiones ordinarias es uno de los momentos institucionales más relevantes del calendario político argentino. Cada 1° de marzo, el Presidente presenta ante el Congreso el estado de situación del país y expone las prioridades de gestión para el año legislativo en curso.
Este año, además, el horario nocturno elegido —las 21 horas— agrega un componente simbólico y mediático, con transmisión nacional y expectativa por la reacción de los distintos bloques parlamentarios.
Con el Congreso como escenario y en un contexto de fuerte polarización, el discurso de Milei buscará consolidar su narrativa de transformación estructural, al tiempo que deberá responder a cuestionamientos de la oposición y a las demandas sociales que atraviesan el país.
El domingo por la noche, el Presidente volverá a ocupar el centro de la escena política nacional, en un mensaje que marcará el tono del debate público para los próximos meses.