RIO GRANDE.- La Asociación del Magisterio de Enseñanza Técnica (AMET) de Tierra del Fuego ratificó su participación en la jornada de huelga federal programada para el próximo 2 de marzo. Según explicaron desde la entidad gremial, la decisión de vaciar las aulas durante esa jornada se fundamenta en la "defensa de la educación técnica y del salario docente", ante un escenario que definen como sumamente complejo para el sector.
A través de un comunicado oficial, la seccional fueguina de AMET manifestó que la resolución de ir al paro surge como una respuesta necesaria frente al estancamiento de las negociaciones. Los referentes del sindicato advirtieron que la ausencia de un llamado a la paritaria nacional, sumada a la falta de propuestas reales para contrarrestar la caída del poder de compra, generó una "situación insostenible" para los trabajadores de la educación.
El gremio, que nuclea a los instructores y profesores de las escuelas industriales, también expresó su preocupación por el retroceso en la inversión pública. En el texto difundido, remarcaron que no se quedarán callados ante el recorte de recursos y exigieron que se reabra el diálogo paritario de forma inmediata. Asimismo, el pliego de reclamos incluye la restitución del FONID y la recuperación de partidas específicas para la Educación Técnico Profesional, las cuales se vieron reducidas por cambios en la normativa nacional vigente.
Otro de los puntos de fricción que motivan la protesta es el rechazo a cualquier intento de achicar los tiempos de formación en las carreras técnicas. Para los representantes sindicales, este tipo de modificaciones pone en riesgo la excelencia académica y afecta la validez de los títulos a nivel país, desoyendo los estándares comunes que garantizan la formación de los futuros profesionales.
Para concluir, el gremio hizo hincapié en que la crisis económica golpea con fuerza en las provincias, donde el sueldo de los maestros corre por detrás de la suba de precios generalizada. Bajo esta premisa, confirmaron que el 2 de marzo la medida de fuerza será total con el objetivo de resguardar los derechos laborales y garantizar el "futuro de la educación técnica argentina".