A través de una serie de publicaciones públicas, Lapadula cuestionó la insistencia de La Libertad Avanza para que la provincia adhiera al régimen y rechazó la idea de que la destrucción de puestos de trabajo sea consecuencia de no haberlo hecho. “Quieren instalar que la destrucción de empleo fueguino es porque no adherimos”, expresó. Y agregó: “Las medidas de Javier Milei hacen caer mes a mes el uso de la capacidad instalada y el empleo industrial”.
El legislador comenzó por explicar qué es el RIGI: un régimen nacional que otorga beneficios impositivos, aduaneros y cambiarios a grandes inversiones. Sin embargo, sostuvo que esos beneficios “son mucho menores a los que ya tiene Tierra del Fuego con la Ley 19.640”.
En materia impositiva, detalló que el RIGI reduce el Impuesto a las Ganancias del 35% al 25%, mientras que en Tierra del Fuego, bajo el subrégimen industrial, la alícuota es del 0%. Además, el régimen nacional elimina retenciones a las exportaciones, pero la provincia ya no paga retenciones y cuenta con un reintegro del 5% para exportaciones a terceros países.
Respecto al IVA, el RIGI prevé devolución acelerada, mientras que en Tierra del Fuego las empresas promovidas están exentas del impuesto y pueden computar un crédito fiscal presunto del 21% sobre ventas. “Nuestro régimen es más favorable por lejos”, aseguró.
En el plano aduanero, el RIGI contempla exenciones de tasas y aranceles de importación, algo que —según remarcó Lapadula— ya está plenamente garantizado por la Ley 19.640. “Otra vez, ¿qué hay de nuevo para Tierra del Fuego? Cero. Nada”, enfatizó.
En cuanto a los beneficios cambiarios, el RIGI promete acceso a dólares para importar. Para el legislador, ese punto perdió sentido en el actual contexto de liberalización cambiaria: “Eso tenía sentido cuando existía cepo fuerte. Hoy cualquiera puede comprar dólares en el mercado”.
Más allá de la comparación técnica, Lapadula puso el eje en el contexto macroeconómico. Afirmó que, a dos años de la sanción del RIGI, la inversión directa se mantiene en niveles bajos y que la caída del empleo industrial tiene “nombre y apellido”.
“La destrucción de empleo industrial se llama La Libertad Avanza”, lanzó, responsabilizando al modelo económico nacional por el retroceso productivo.
Según su análisis, el problema no es la falta de beneficios fiscales —“en Tierra del Fuego ya hay”— sino una combinación de apertura importadora, endeudamiento, atraso cambiario y falta de políticas de reactivación del consumo. “Si abrís la economía al dumping, te endeudás hasta la frente, eso hace bajar el dólar y tu política económica es antiindustrial, además de no hacer nada para reactivar el consumo, ¿qué resultados esperan?”, cuestionó.
La discusión sobre la adhesión al RIGI volvió a instalarse en la Legislatura provincial por impulso del bloque libertario, que sostiene que el régimen puede atraer inversiones estratégicas y generar empleo. Desde Provincia Grande, en cambio, consideran que no representa una mejora respecto del esquema vigente y que el verdadero debate debe centrarse en cómo defender y potenciar el régimen fueguino frente a un escenario nacional adverso.
En un contexto donde la utilización de la capacidad instalada industrial muestra retrocesos y se registran pérdidas de puestos de trabajo, la discusión sobre el RIGI se cruza inevitablemente con el modelo económico nacional y el futuro del perfil productivo fueguino.
Para Lapadula, la pregunta central no es si la provincia debe adherir o no, sino si el régimen aporta algo concreto que hoy no exista. Y su respuesta es categórica: la Ley 19.640 sigue siendo, en términos comparativos, más beneficiosa que el esquema nacional que impulsa el oficialismo libertario.


