martes 03 de marzo de 2026 - Edición Nº2645

Generales | 2 mar 2026

PELIGRO EN LA TERMINAL PORTUARIA

Alerta por el estado edilicio y riesgo eléctrico en el Puerto de Ushuaia

Una auditoría de la Dirección de Infraestructura y Desarrollo Portuario de Nación reveló un escenario de precariedad extrema que obligó a inhabilitar sectores clave del muelle. El documento advierte sobre la posibilidad de accidentes por electrocución y fallas estructurales que comprometen la operatoria con los cruceros.


USHUAIA.- El principal nodo logístico de la capital fueguina se encuentra bajo la lupa tras la difusión de un relevamiento técnico que expone deficiencias estructurales alarmantes. La Dirección de Infraestructura y Desarrollo Portuario de Nación detectó una serie de irregularidades en la red eléctrica, incluyendo instalaciones fuera de norma y cableados clandestinos que representan una amenaza directa para la integridad física de los operarios y de los miles de turistas que transitan la zona. Ante la posibilidad de incidentes fatales, las autoridades resolvieron interrumpir el suministro en los tableros más comprometidos para neutralizar el peligro de descargas.

Las inspecciones, desarrolladas durante el primer bimestre de 2026, describen un panorama de abandono marcado por la corrosión galopante y el recalentamiento de los sistemas de distribución. El informe detalla que la combinación de humedad extrema, salinidad y el constante movimiento de maquinaria pesada ha deteriorado las canalizaciones hasta dejarlas expuestas. Esta situación se agrava con un sistema de balizamiento deficiente y luminarias que no cumplen con su función básica, lo que obliga a plantear una readecuación integral para normalizar los estándares de seguridad en el predio.

Según el acta técnica al que se tuvo acceso, la degradación del sistema no es producto de un evento fortuito sino de una acumulación de soluciones provisorias y falta de inversión en mantenimiento preventivo. Los especialistas de Nación remarcaron que el esquema actual de alimentación eléctrica y los puntos de suministro para la operatoria diaria requieren una intervención de fondo. La precariedad de las conexiones detectadas evidencia una desatención prolongada que pone en jaque la confiabilidad de la infraestructura portuaria en plena temporada.

Por fuera de lo estrictamente eléctrico, el relevamiento arroja sombras sobre la estabilidad del muelle comercial. Se observaron tramos con pilotes degradados y una preocupante pérdida de la línea vertical en ciertos sectores de la estructura, lo que motivó el pedido de restricciones inmediatas a la carga y descarga de buques. Los técnicos sugirieron la realización de estudios de ingeniería más exhaustivos, incluyendo la contratación de buzos tácticos para verificar el estado de las fundaciones bajo el nivel del mar antes de retomar la actividad normal.

La auditoría también puso el foco en las obras de ampliación que quedaron a medio camino y que hoy actúan como un obstáculo para la seguridad laboral. En las zonas de relleno se detectaron barras de acero sin protección y anclajes a la vista, sumado a pavimentos agrietados que dificultan el tránsito de vehículos pesados y una señalización prácticamente inexistente. A esto se le suma un cerco perimetral con roturas que debilita el control de acceso a las áreas restringidas de la terminal.

Finalmente, el estado de los servicios públicos básicos dentro del recinto portuario muestra signos de agotamiento. Se registraron fluctuaciones constantes en la presión del agua y salidas de servicio de las bombas, además de problemas de habitabilidad en los edificios administrativos. La falta de sanitarios suficientes y las averías en los sistemas de calefacción completan un cuadro de situación que impacta negativamente en el personal, especialmente ante la proximidad de las bajas temperaturas invernales que caracterizan a la región.

OPINÁ, DEJÁ TU COMENTARIO:
Más Noticias

NEWSLETTER

Suscríbase a nuestro boletín de noticias