En diálogo con La Mañana del Pueblo, el funcionario indicó que el sistema anterior de segmentación energética dejó de aplicarse y fue reemplazado por un modelo de subsidios energéticos focalizados, en el que ya no existen las categorías de ingresos N1, N2 y N3.
“Antes el RASE estaba segmentado por categorías, la N1, la N2 y la N3. Ahora eso no existe más y todo se centraliza en subsidios energéticos focalizados”, explicó.
Santana aclaró que quienes ya realizaron el trámite anteriormente no deberán volver a inscribirse, ya que los datos se trasladaron automáticamente al nuevo sistema.
“Lo primero que quiero decir para llevar tranquilidad es que no hay que volver a inscribirse. Toda la información que se cargó anteriormente migró a este nuevo esquema”, afirmó.
No obstante, señaló que sí deberán actualizar sus datos aquellas personas que hayan tenido cambios en su situación económica o familiar, o quienes se hayan mudado de domicilio.
El nuevo esquema establece criterios económicos y patrimoniales para definir quiénes mantendrán el subsidio. Según explicó Santana, podrían perderlo los hogares con ingresos superiores a 3,6 millones de pesos mensuales, o aquellos que superen determinados parámetros patrimoniales.
“Aquellos vecinos que tengan ingresos mayores a 3 millones 600 mil pesos, más de dos vehículos o más de dos viviendas, van a perder el subsidio”, indicó.
Además, explicó que el sistema incluye cruces de información entre distintos organismos, como ANSES y ARCA, para determinar la situación económica real de cada grupo familiar.
“Se cruzan datos de ingresos, vehículos, inmuebles, consumos de tarjetas, compra de dólares o viajes al exterior”, detalló.
El funcionario también planteó que el nuevo esquema no contempla adecuadamente las particularidades climáticas del sur del país, donde el consumo energético suele ser mayor debido a las bajas temperaturas.
“Nosotros vivimos una situación geográfica y climática muy particular. Para nosotros tener un vehículo o varios calefactores no es un lujo, es una necesidad”, remarcó.
En ese sentido, advirtió que los límites de consumo fijados por el esquema nacional podrían resultar insuficientes para muchos hogares fueguinos.
“Muchos vecinos utilizan la energía eléctrica o el gas para calefaccionarse y superan fácilmente los 350 kilowatts, que es el límite que ahora se está planteando”, señaló.