El dato confirma que la inflación no logró desacelerarse respecto del mes anterior y se mantiene en torno al 3% mensual. La evolución reciente muestra además un cambio en la tendencia observada en 2025: luego de tocar un mínimo de 1,5% en mayo del año pasado, el ritmo de aumento de precios comenzó a subir de manera gradual.
Entre los rubros que más aumentaron en febrero se destacó Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles, con una suba del 6,8%. Este incremento estuvo impulsado principalmente por ajustes en tarifas de servicios públicos, como gas, agua y electricidad, además de cambios en los esquemas de subsidios en distintas provincias.
El segundo rubro con mayor incremento fue Alimentos y bebidas no alcohólicas, que registró una suba del 3,3%. Dentro de esta categoría, el mayor impacto se dio en carnes y derivados, que explicaron gran parte del aumento del índice general.
En la mayoría de las regiones del país, Alimentos y bebidas no alcohólicas fue el rubro con mayor incidencia en la inflación mensual. Sin embargo, en la Patagonia el mayor impacto se observó en Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles.
En contraste, las divisiones con menores variaciones fueron Bebidas alcohólicas y tabaco, con un aumento de 0,6%, y Prendas de vestir y calzado, que no registró cambios durante el mes.
Si se analiza por categorías, los precios regulados lideraron las subas con 4,3%, seguidos por el IPC núcleo, que avanzó 3,1%. En tanto, los precios estacionales mostraron una baja de 1,3%.
El nuevo dato inflacionario se da en un contexto en el que el Gobierno busca mantener el índice mensual cerca del 3%, mientras continúan los ajustes en tarifas y persisten presiones sobre algunos alimentos.