Desde Tierra del Fuego, el docente y directivo de la UTN e integrante del gremio, Hugo Schneider, explicó en FM Del Pueblo que la decisión fue tomada tras una consulta federal para unificar criterios entre las distintas organizaciones.
“Se hizo un sistema de encuestas con todos los docentes para definir la modalidad del no inicio de clases. La decisión fue que la primera semana no se inicie el ciclo lectivo”, señaló.
El dirigente destacó que el paro responde a un acuerdo con otras federaciones universitarias y busca sostener una postura común en todo el país, pese a las diferencias en los calendarios académicos. En ese sentido, anticipó que la medida no se limita a la suspensión de clases.
“La segunda semana se vuelve a clases, pero no de manera plena, sino también charlando con los alumnos sobre la situación que atraviesan las universidades”, explicó.
Uno de los principales reclamos del sector es la pérdida del poder adquisitivo. Schneider advirtió que el deterioro salarial es crítico: “Hemos perdido más del 50% del salario real desde diciembre de 2023”.
A esto se suma, según indicó, el impacto del ajuste en el funcionamiento de las universidades. “Las becas estudiantiles quedaron en valores que no alcanzan ni para el transporte, y los costos de funcionamiento, como luz, gas y laboratorios, se han incrementado fuertemente”, sostuvo.
El conflicto también está vinculado al financiamiento del sistema universitario. El docente recordó que existe una ley aprobada para atender la problemática, pero cuestionó su implementación. “Se votó una ley de financiamiento universitario, pero fue vetada y no se está cumpliendo”, afirmó.
Además, alertó sobre posibles cambios que agravarían la situación. “Existe el riesgo de que se impulse otra ley que solo contemple un aumento del 12%, lo cual es claramente insuficiente”, advirtió.
Schneider también hizo foco en las consecuencias que la crisis puede tener sobre los estudiantes. “Si esto sigue así, las carreras se van a alargar y algunos alumnos van a dejar de estudiar”, expresó.
En sus declaraciones, el dirigente remarcó que el conflicto trasciende lo estrictamente universitario. “No es solo un problema de los docentes, es una situación que afecta a toda la sociedad, al trabajo, al consumo y a la vida cotidiana”, planteó.
Finalmente, destacó el nivel de adhesión a la medida en todo el país. “El paro tuvo un 95% de acatamiento a nivel nacional y en Tierra del Fuego fue total”, afirmó.
Las federaciones docentes continuarán evaluando el desarrollo del conflicto y no descartan nuevas medidas en las próximas semanas, en función de las respuestas que puedan surgir desde el Gobierno nacional.