El dirigente sindical expresó su preocupación por el avance de Nación sobre la jurisdicción fueguina y cuestionó el accionar oficial sin rodeos. “Estos señores se cagan en la Constitución, no les importa tres pepinos la Constitución ni la justicia”, afirmó.
Barja sostuvo en FM del Pueblo, que la situación trasciende lo administrativo y se vincula con intereses más amplios. “Para mí son dos los problemas que tenemos ahí: un tema de soberanía y un tema de caja. El puerto es un gran negocio y hay sectores que vienen por eso”, advirtió.
El dirigente remarcó que desde la intervención no existe ningún tipo de comunicación oficial ni explicaciones claras sobre lo que ocurre en el puerto. “No hay ningún tipo de diálogo. Lo que está pasando es muy grave porque la provincia pierde el control de algo estratégico”, señaló.
En ese sentido, cuestionó el rol de la justicia y la falta de respuestas institucionales. “¿Cuántas veces fueron a la justicia? ¿Qué les dieron? Nada. Entonces, esto demuestra que el problema es más profundo”, expresó.
Barja también puso el eje en el manejo de los fondos generados por la actividad portuaria, uno de los puntos más sensibles del conflicto. “El único cambio que hay es que la plata no queda más en la provincia. Va a una cuenta nacional. Eso es lo que realmente les interesa”, afirmó.
Para el referente sindical, esto confirma que detrás de la intervención hay intereses económicos concretos. “Cuando hablo de caja, hablo de negocios muy grandes que manejan multinacionales y algunos vivos de acá”, agregó.
El titular de SUTAP insistió en la necesidad de proteger tanto la soberanía como las fuentes laborales vinculadas al puerto. “Estamos hablando de 140 familias que no saben qué va a pasar. Nosotros queremos que todos los trabajadores vuelvan a su lugar de trabajo”, sostuvo.
Además, rechazó las acusaciones hacia los empleados portuarios. “A los trabajadores se los acusa de cualquier cosa, pero los trabajadores lo único que hacen es trabajar. Hay que dejarse de joder con eso”, manifestó.
Barja advirtió que lo que ocurre en Ushuaia no es un hecho aislado y podría sentar un precedente en todo el país. “Esto encendió una alarma en todos los puertos. Puede pasar en cualquier provincia”, señaló.
En ese marco, vinculó el conflicto con una disputa geopolítica más amplia en la Patagonia. “Vienen por Tierra del Fuego, por el control del paso bioceánico. Esto no es menor, es estratégico”, afirmó.
Finalmente, llamó a dar mayor visibilidad al tema y a generar un debate profundo en la sociedad. “Hay que discutir qué significa el puerto y qué significa la soberanía. No es un tema menor, es el futuro de nuestra provincia”, remarcó.