“La situación en Río Grande en mayo va a ser muy complicada”, alertó Löffler, al describir el cuadro que atraviesa la ciudad. Según indicó en FM Provincia, el deterioro no solo alcanza a los trabajadores estatales, sino también a comerciantes, pymes y familias que arrastran un fuerte nivel de endeudamiento.
En ese sentido, señaló que la crisis ya golpea de lleno a quienes todavía conservan su empleo. “El que tiene laburo no le alcanza y el que tiene laburo tiene temor a perderlo”, afirmó, y agregó que los pequeños y medianos comerciantes de Río Grande “son sobrevivientes” que hoy se sostienen “quemando los poquitos ahorros que puedan tener”.
Löffler también puso en duda la magnitud del déficit informado oficialmente por el Gobierno provincial. “No creo que el déficit total del Gobierno esté en el orden de los 27 mil millones de pesos. Tiene que ser muy superior”, sostuvo. Según explicó, esa cifra sería solo la porción de fondos que faltan cada mes para completar el pago de salarios y evitar un esquema escalonado.
A partir de ese diagnóstico, el legislador advirtió sobre la fragilidad del mecanismo con el que hoy se sostienen las cuentas provinciales. “Si el día que te corten los 20 mil millones, automáticamente tenés que pagar salarios desdoblados”, remarcó, en referencia a los adelantos de coparticipación que llegan desde Nación para afrontar los haberes.
En el plano político, el referente del MPF cuestionó la falta de articulación institucional para defender los intereses fueguinos. “Falta diálogo con Nación, falta diálogo del gobernador y de la vicegobernadora con los diputados y con los senadores de la provincia”, afirmó. Para Löffler, la ausencia de esa construcción política debilitó a Tierra del Fuego en un contexto nacional adverso.
El legislador también reclamó que el Ejecutivo provincial transparente con mayor precisión la magnitud del problema y defina un rumbo. “El Gobierno primero tiene que sincerar un número y decir qué está dispuesto a achicar”, planteó, al tiempo que rechazó cualquier salida que no parta antes de una revisión del gasto político y de la estructura estatal.
Además, consideró que la crisis no puede analizarse solo desde las cifras fiscales, sino también desde sus efectos concretos sobre la economía real. En ese marco, aseguró que Río Grande atraviesa un proceso de fuerte retracción, con caída del consumo, comercio en retroceso y pérdida de puestos de trabajo vinculados a la industria, a la que definió como el principal motor económico de la ciudad.
“Perdimos dos mil puestos de trabajo directos en lo que va del año”, aseguró, y remarcó que el salario del empleado público “ya no es un consumidor activo” como lo era en otros períodos, lo que agrava todavía más el parate comercial.
Con ese panorama, Löffler insistió en que la dirigencia debe dejar de lado disputas políticas y enfocarse en respuestas concretas. “El ciudadano está esperando otro tipo de respuesta”, dijo, al reclamar medidas urgentes frente a una situación que, a su entender, recién empieza a mostrar su costado más crítico.