El juicio por el asesinato de Alexis Baciocchi ingresó en su etapa decisiva con un contraste marcado entre las partes acusadoras, que expusieron visiones completamente opuestas sobre la responsabilidad y la gravedad del hecho.
Mientras la querella que representa a la familia de la víctima pidió la pena máxima de prisión perpetua, la Fiscalía optó por una calificación menor, solicitando una condena de 12 años para Florencia Mancilla, descartando la existencia de premeditación y alevosía.
En su alegato final, la querella avanzó con una reconstrucción detallada del hecho, apoyada en nuevos elementos probatorios que fueron incorporados en el tramo final del juicio.
Entre ellos, se destacaron:
Estas pruebas, según sostuvieron, permiten comprender el accionar previo de Mancilla y consolidar la hipótesis de un delito planificado, descartando cualquier interpretación vinculada a un hecho impulsivo o circunstancial.
La exposición incluyó incluso la reproducción de videos y comunicaciones inéditas, que —según la acusación— muestran conductas y decisiones previas que refuerzan la idea de premeditación.
Con este sustento, la querella fue contundente: pidió prisión perpetua, al considerar acreditado un homicidio agravado.
En contraposición, la Fiscalía planteó una mirada diferente sobre el mismo conjunto de hechos.
Si bien sostuvo la responsabilidad de Florencia Mancilla en la muerte de Baciocchi, consideró que no existen elementos suficientes para encuadrar el crimen como premeditado.
Por ello, solicitó un cambio en la calificación legal de la causa, descartando los agravantes de alevosía y planificación, lo que reduce significativamente la expectativa de pena.
En ese marco, el Ministerio Público requirió una condena de 12 años de prisión, en línea con una figura penal menos gravosa.
La distancia entre ambos planteos no es menor. No se trata solo de años de condena, sino de la interpretación jurídica del hecho:
Esta diferencia será central para el tribunal al momento de dictar sentencia, ya que define no solo la pena, sino la naturaleza misma del delito.
Con los alegatos ya expuestos, el juicio entra en su recta final. La decisión del tribunal deberá resolver entre dos miradas contrapuestas que atravesaron todo el proceso.
El caso de Alexis Baciocchi no solo conmocionó a la comunidad, sino que ahora plantea un debate judicial de fondo:
¿se trató de un crimen premeditado o de un hecho sin planificación?
La respuesta, en manos de la Justicia, definirá el destino de Florencia Mancilla.