De acuerdo a la información conocida, la denunciante se presentó días atrás en una sucursal del banco provincial con el objetivo de entregar el plástico recientemente emitido y evitar cargos administrativos. Según el procedimiento habitual, la tarjeta debía ser inutilizada.
Sin embargo, tiempo después, comenzaron a registrarse alertas por intentos de uso asociados a esa misma tarjeta, lo que generó sospechas y derivó en una presentación ante la Justicia.
A partir de la investigación, personal policial notificó a una empleada de la entidad, quien quedó imputada en el marco de una causa por presunto intento de estafa. La principal línea investigativa apunta a que la tarjeta no habría sido destruida correctamente y que sus datos podrían haber sido utilizados para operaciones en línea.
Por orden judicial, se llevó adelante un allanamiento en el domicilio de la sospechosa, donde se buscaban elementos que permitan avanzar en la causa. Además, la mujer fue citada a prestar declaración indagatoria en las próximas semanas.
El expediente continúa en etapa investigativa y no se descartan nuevas medidas en función de la evidencia que se logre reunir.