En ese sentido, remarcó el rol clave del gobierno nacional en la sostenibilidad de la provincia: “Si la Nación no hubiera acompañado hasta ahora, no se podrían haber pagado los sueldos”, afirmó, dejando en evidencia el nivel de fragilidad de las cuentas públicas.
Para la legisladora, lejos de plantear una solución de fondo, el Ejecutivo provincial insiste en un esquema que agrava el problema. “El plan es seguir pidiendo auxilio a Nación con adelantos de coparticipación, aumentar los impuestos y más endeudamiento”, sostuvo en FM Provincia, y fue contundente: “Para mí no es un plan”.
Gracianía también advirtió sobre el impacto de estas medidas en el sector productivo. “Están esperando todo lo contrario y el gobierno lo que anuncia es que va a aumentar impuestos”, señaló. A esto se suma la posibilidad de emitir deuda y aplicar medidas sensibles como el desdoblamiento de salarios públicos, lo que calificó como “situaciones muy delicadas”.
Otro de los ejes centrales de su crítica fue el uso de los recursos del Estado. “Hay un montón de cuestiones que hay que revisar”, expresó, y enumeró: “El gasto que tenemos con el laboratorio del fin del mundo, el gasto que tenemos sosteniendo los sueldos de Terraignis, el gasto que tenemos a través de la agencia de innovación”.
En esa línea, planteó: “No sabemos realmente cuál es su función ni si están generando algún tipo de beneficio”.
Finalmente, Gracianía apuntó contra el manejo de la información: “Los primeros que deberíamos haber sabido cuál era la situación deberíamos haber sido los legisladores”, afirmó, y agregó: “No es un dato menor no contar con esta información”.
En un contexto de creciente tensión económica, la legisladora sintetizó el escenario: la provincia enfrenta múltiples frentes abiertos sin un rumbo definido, donde las decisiones actuales —basadas en deuda, presión impositiva y asistencia externa— no alcanzan para revertir la crisis.