La medida responde a la grave incertidumbre generada por la falta de fondos del Municipio de Ushuaia, lo que pone en riesgo el cumplimiento de los pagos hacia la empresa prestataria y, en consecuencia, el salario de los trabajadores.
Desde la organización sindical se mantuvieron reuniones con autoridades del Ejecutivo municipal, donde se expuso la compleja situación económica y la dificultad para afrontar los costos del servicio. En ese marco, también se advirtió sobre posibles recortes, reducción de contratos y pérdida de puestos de trabajo, lo cual fue rechazado de manera categórica por el gremio.
“El salario de los trabajadores no puede ser variable de ajuste. No vamos a permitir despidos ni la precarización laboral en un servicio esencial para la comunidad”, señalaron desde la Comisión Directiva.
Asimismo, se llevaron adelante asambleas con los trabajadores del sector, donde se informó el estado de situación y se definieron los pasos a seguir. Por el momento, el servicio se presta con normalidad, pero en estado de alerta.
El sindicato advirtió que, de no haber respuestas concretas e inmediatas que garanticen el pago de salarios y la continuidad laboral, se profundizarán las medidas de fuerza, pudiendo afectar el servicio en toda la provincia.
Finalmente, se remarcó que el conflicto no debe trasladarse a los trabajadores:
“Las diferencias entre los distintos niveles del Estado deben resolverse sin poner en riesgo el sustento de las familias camioneras”.