El secretario del Sindicato de Profesionales de la Salud (SIPROSA), Daniel Romero, señaló en FM Provincia, que el debate no debe reducirse a una cuestión salarial, sino que involucra el funcionamiento integral del sistema. “No se trata solo de un ítem. Está en juego la respuesta que se le da a la población en un contexto muy crítico”, sostuvo en declaraciones radiales.
El dirigente vinculó la situación con el escenario actual de la Obra Social del Estado Fueguino (OSEF) y las tensiones con el sector privado, que reclama deudas y advierte sobre posibles restricciones en las prestaciones. En ese marco, remarcó que el sistema público se consolida como principal sostén de la atención sanitaria.
Sin embargo, advirtió que eliminar o modificar la dedicación exclusiva podría debilitar su funcionamiento. “El sector privado puede reducir servicios si no le pagan, pero el sistema público no puede dejar de atender. Si se pierden profesionales o se desarma el trabajo en equipo, también se pierde capacidad de respuesta”, explicó.
Romero alertó además sobre el riesgo de una nueva migración de profesionales. “Muchos empiezan a preguntarse si se quedan o se van. Ya ocurrió antes y, en una provincia con un mercado reducido, algunas especialidades pueden quedar directamente sin cobertura”, indicó.
A esto se suma la incertidumbre de aquellos trabajadores que no cuentan con opciones en el ámbito privado, lo que agrava el escenario. Desde el sector también cuestionan la falta de definiciones por parte del Gobierno provincial y la advertencia de que no habría más recursos disponibles para el área.
“No se puede plantear que no hay fondos para salud. Es un derecho esencial y el Estado tiene la obligación de garantizarlo”, afirmó Romero, quien advirtió que avanzar en esa dirección implicaría un mayor traslado de la atención hacia el sector privado.
En paralelo, el dirigente alertó sobre el impacto directo en la población. “Se está naturalizando la falta de atención. La ausencia de prevención y de acceso adecuado genera más enfermedades y puede derivar en situaciones graves”, señaló.
Frente a este escenario, los profesionales de la salud se encuentran en estado de alerta y movilización, con asambleas en hospitales y centros de salud de toda la provincia. Además, solicitaron una reunión urgente con la ministra de Salud para conocer las definiciones oficiales.
Como ejemplo de las dificultades actuales, Romero mencionó el funcionamiento del resonador del Hospital Regional Ushuaia, que hoy depende en parte del sector privado. “Tenemos la tecnología, pero no un sistema organizado para aprovecharla plenamente. Eso refleja el nivel de desarticulación existente”, señaló.