“Una falsa denuncia puede destruir vidas, honores y el patrimonio de una persona”, afirmó la legisladora al explicar los fundamentos de la iniciativa que se discute en el Senado.
El proyecto de ley que busca penas más severas para las falsas denuncias avanza en la Cámara Alta. La iniciativa, impulsada por la senadora Carolina Losada, propone modificar el tratamiento penal de este tipo de delitos y ya obtuvo despacho favorable en la Comisión de Justicia y Asuntos Penales, por lo que aguarda su debate en el recinto.
Según detalló Monte de Oca, actualmente este delito está contemplado en el Código Penal, pero con sanciones bajas que no logran desalentar estas conductas. En ese marco, el proyecto plantea un endurecimiento de las penas, especialmente en casos vinculados a violencia de género, abuso o delitos contra menores, donde podrían aplicarse condenas de prisión efectiva.
“Estamos viendo cada vez más casos donde se usan denuncias falsas para obtener beneficios”, sostuvo la senadora, al advertir sobre el impacto que estas situaciones generan, especialmente en el ámbito familiar, donde muchas veces las consecuencias son irreversibles.
Sin embargo, la iniciativa generó debate y diferencias tanto dentro del Senado como en distintos ámbitos judiciales y académicos. Especialistas y organismos advirtieron sobre posibles efectos no deseados, como un eventual desaliento a las denuncias reales por temor a no poder probar los hechos.
De acuerdo a datos citados en el debate, menos del 3% de las denuncias penales serían falsas, mientras que el principal problema sigue siendo la subdenuncia en casos de violencia de género.
En ese contexto, uno de los puntos centrales de la discusión es la diferenciación entre una denuncia falsa y una que no logra comprobarse. Desde el ámbito judicial remarcan que la falta de pruebas no implica automáticamente una mentira deliberada, sino que puede responder a dificultades propias de este tipo de delitos.
Frente a estas críticas, Monte de Oca insistió en que el proyecto no busca afectar a quienes denuncian de buena fe. “No toda denuncia que no se prueba es falsa: tiene que haber intención”, aclaró.
Además, defendió la iniciativa como una herramienta para mejorar el funcionamiento del sistema judicial. “El sistema se llena de mentiras y eso impide atender los casos reales”, expresó, y subrayó que el objetivo también es proteger a las verdaderas víctimas.
El debate continuará en el recinto del Senado, en medio de una discusión que pone en tensión dos principios clave: la presunción de inocencia y el acceso a la justicia.