HISTORIAS DESDE ADENTRO
La caja de herramientas que se construye en prisión
Ayer | Entrar en una cárcel es como aprender a vivir en una ciudad que fue arrasada por un tornado. Todo obliga a empezar de cero; nada es igual a lo que se conocía antes. La autonomía se pierde casi por completo y la convivencia se da entre personas que, de una u otra forma, también lo han perdido todo. Algunos cargan enojo con la vida, otros intentan adaptarse.