La medida fue impulsada junto a la Oficina de Grabado, el Servicio Secreto y el Comité de Disuasión de Falsificación Avanzada (ACD), y establece que los billetes afectados ya no serán aceptados en bancos, cajeros ni comercios, tanto en Estados Unidos como en el resto del mundo.
Billetes con cortes, esquinas faltantes o daños visibles.
Dólares deteriorados por humedad o calor.
Billetes manchados, decolorados o con marcas que dificulten su lectura.
En Argentina, esto podría impactar directamente en quienes manejan dólares en efectivo. Bancos como BBVA y Santander podrían adherir a esta política, tal como ya lo han hecho en otras ocasiones.
Cabe recordar que el Banco Central argentino (BCRA) había extendido hasta el 31 de diciembre el plazo para aceptar dólares de cara chica (anteriores a 1996) y billetes deteriorados, una medida que ahora podría entrar en tensión con la nueva postura estadounidense.
Además, la Fed anticipó que entre 2028 y 2038 lanzará nuevas versiones de los billetes de 5, 20, 50 y 100 dólares. Tendrán medidas de seguridad avanzadas para combatir la falsificación, aunque aún no se conocen detalles sobre su diseño o circulación internacional.