El devastador incendio ocurrido el domingo pasado en calle Falconier al 900 consumió cuatro viviendas. Miguel Ángel Maira Clemente fue hallado calcinado dentro de una de ellas. Ocampo relató que todo comenzó en la madrugada, cuando dos hombres golpearon la puerta de la casa de su hija. Tras ese episodio, la joven y su amiga se retiraron del domicilio. “Después nos fuimos a dormir. Más tarde sentimos ruidos, pero no entendimos qué pasaba. A las 7 de la mañana escuchamos los gritos y ya todo estaba prendido fuego”, describió con angustia.
Mientras las pericias avanzan y la familia del fallecido exige justicia, Silvia rechaza cualquier acusación. “Yo trabajo, tengo mi familia, no pondría en riesgo lo único que tengo. Nos duele la pérdida de esta persona, pero nosotros no hicimos nada. Todo fue una desgracia”, expresó.
Las pérdidas materiales fueron totales: Ocampo y su familia, así como su hija y otras dos viviendas aledañas, perdieron todo. Actualmente se alojan en la casa de un hijo, con lo poco que pudieron rescatar. “Salí con una zapatilla y una ojota. No tenemos nada. Necesitamos materiales para levantar de nuevo, ropa, lo que sea. Queremos empezar otra vez”, pidió entre lágrimas.
Quienes deseen colaborar con las familias damnificadas pueden acercarse a la vivienda ubicada en Rivadavia, donde actualmente residen, o comunicarse con su hijo, cuyo número se compartirá a través de las redes solidarias.