“Nosotros pedimos un esfuerzo mayor, porque sabemos que hay fondos y se podría llegar a un 4,5%”, aseguró Córdoba. Sin embargo, explicó que, a pesar del malestar, ATE decidió no emprender una medida de fuerza inmediata para no poner en riesgo el cobro de este incremento con los haberes de mayo. “Así sea un centavo más, pero los compañeros lo necesitan en el bolsillo”, remarcó en FM Master´s.
Córdoba también fustigó el manejo político de los recursos públicos, especialmente en lo referido a la obra social y la Caja de Jubilaciones, acusando al Tribunal de Cuentas de ser "parte culpable" del deterioro del sistema. “Hoy tendríamos que haber tomado la Legislatura y el Tribunal de Cuentas”, lanzó.
En ese sentido, cargó contra lo que llamó “el Estado del dedo”, donde los ascensos y escalas salariales dependen de decisiones arbitrarias. “Hay hijos de primera, segunda, tercera y cuarta en el Estado”, dijo, exigiendo la implementación efectiva del Convenio Colectivo de Trabajo. Además, denunció desigualdades en el tratamiento de los profesionales del área de salud y otras dependencias, a quienes —afirmó— no se les permite sentarse en paritarias.
Córdoba reconoció que él mismo ingresó al Estado por política, pero aseguró que su lucha es para dejar un gremio con bases sólidas y un Estado más justo: “Me voy a ir cuando terminemos el convenio colectivo, cuando logremos el quincho y la escuela de arte y oficios para nuestros pibes”.
Pese al enojo por la falta de transparencia del Ejecutivo, Córdoba sostuvo que el diálogo con el Gobierno sigue abierto y llamó a discutir “rápido y en serio” los temas estructurales que afectan a los estatales fueguinos.