La decisión fue adoptada luego de que la Corte Suprema rechazara los recursos presentados por la defensa y confirmara la sentencia. A partir de esto, el fiscal federal Abel Córdoba solicitó su inmediata detención, argumentando que Báez aún debe cumplir seis años, seis meses y 22 días de prisión efectiva, tras restar el tiempo que estuvo en prisión preventiva entre 2016 y 2019.
La defensa del empresario intentó que se le computara también el período de detención domiciliaria en otra causa paralela, pero el tribunal desestimó ese planteo. Los jueces Néstor Costabel, Ricardo Basílico y Fernando Canero entendieron que las causas involucradas son distintas y, por tanto, no corresponde unificar los tiempos de cumplimiento de pena.
Báez fue hallado culpable de haber lavado más de 55 millones de dólares mediante un entramado de operaciones financieras irregulares y sociedades ficticias, en uno de los casos de corrupción más emblemáticos de la última década.
Además de su situación, el TOF 4 deberá resolver en los próximos días si otros imputados en la misma causa, como el abogado Jorge Chueco, el contador Daniel Pérez Gadín y su hijo Martín Báez, también deberán regresar a prisión. Mientras que la Fiscalía pidió la detención de los dos primeros, solicitó libertad condicional para el hijo del empresario.
Con esta decisión, Báez vuelve a prisión común luego de más de cinco años en prisión domiciliaria, lo que marca un nuevo hito judicial en una causa que expuso el funcionamiento de una red de blanqueo de capitales asociada a la obra pública durante el kirchnerismo.