En un mensaje difundido a través de un audio, el mandatario fueguino afirmó que el hermetismo del Ejecutivo nacional abre “un abanico de sospechas muy grandes” y puso en duda los verdaderos motivos detrás de la decisión adoptada por la Agencia Nacional de Puertos y Navegación (ANPYN), que desplazó a la administración provincial de la terminal portuaria por un plazo de 12 meses.
Melella cuestionó con dureza los argumentos oficiales que justificaron la intervención —irregularidades financieras, desvíos de fondos y riesgos operativos— y sostuvo que no existe “ninguna explicación razonable, legal ni objetiva” que avale una medida de tal magnitud. “Entendiendo que la intervención es ilegal, irracional y no tiene ningún tipo de fundamento, uno empieza a preguntarse cuál es el verdadero motivo detrás de esto”, expresó.

En ese marco, el gobernador vinculó la decisión con una posible estrategia geopolítica, especialmente tras el aterrizaje en Ushuaia de un Boeing C-40 Clipper de la Fuerza Aérea estadounidense, procedente de la Base Andrews, cerca de Washington. Según explicó la Embajada de Estados Unidos, la delegación arribó para mantener reuniones vinculadas a temas ambientales, minería, procesamiento de minerales críticos, salud pública y seguridad médica.
Sin embargo, para Melella, la coincidencia temporal entre ambos hechos no puede ser ignorada. “Argentina se ha alineado muy fuertemente a Estados Unidos y ha dado pasos de entrega de soberanía. Queda un manto de duda y sospecha si esta intervención no tiene que ver con una cuestión geopolítica”, advirtió.
El mandatario fueguino remarcó además el valor estratégico de Tierra del Fuego en el escenario internacional, particularmente por su rol logístico y científico en el acceso a la Antártida. “La Antártida es la próxima discusión que se viene”, alertó, al tiempo que sostuvo que el Atlántico Sur es un área de interés creciente para las grandes potencias.
Desde la Provincia también se señaló la falta de información oficial por parte de la Casa Rosada respecto al arribo de la aeronave estadounidense y la ausencia de explicaciones claras sobre el alcance real de la intervención portuaria, lo que profundiza el clima de incertidumbre política e institucional.
“Como no encuentro una explicación razonable ni una cuestión legal que justifique la intervención del puerto, se abre un abanico de sospechas muy grande”, concluyó Melella, dejando planteado un escenario de alta tensión entre el Gobierno provincial y la administración nacional, en un contexto atravesado por disputas de poder, soberanía y control de un enclave estratégico clave para el país.