La situación fue expuesta por el director provincial de Transporte y Seguridad Vial, Sergio Gamarra, quien advirtió que persisten sectores críticos y reclamó una solución de fondo urgente. “Hay tramos todavía que son críticos, como la zona de frontera entre San Sebastián y el límite con Chile, donde la ruta está muy deteriorada, con baches y sectores donde los usuarios deben circular por banquina”, señaló.
Intervenciones que no resuelven el problema
En las últimas semanas se realizaron tareas de bacheo en caliente, que se suman a trabajos previos con material en frío aplicados tras el invierno pasado. Sin embargo, lejos de representar una solución definitiva, estas intervenciones se presentan como parches temporales que no logran sostenerse en el tiempo.
Pero además, los arreglos generan un nuevo inconveniente: los desniveles entre el pavimento original y los sectores reparados se vuelven altamente perceptibles al tránsito, afectando la estabilidad de los vehículos, especialmente a velocidades medias y altas.
“Ese material era muy frágil y volvía a desprenderse”, explicó Gamarra, al tiempo que describió el estado actual como “alarmante”, con sectores donde directamente “tenemos cráteres”.
Una ruta clave, cada vez más comprometida
La importancia de la Ruta 3 en la provincia es total. Se trata del único eje vial pavimentado que conecta gran parte del territorio fueguino, concentrando un volumen significativo de tránsito, incluyendo transporte de carga pesada.
“Tierra del Fuego tiene 260 kilómetros pavimentados y una sola ruta donde converge un volumen muy cargado de vehículos”, remarcó el funcionario, dejando en evidencia la fragilidad del sistema vial ante la falta de alternativas.
A esto se suma que, según indicó, no existen novedades concretas sobre obras estructurales. “No hemos recibido información sobre trabajos de fondo. Hemos pedido la urgente repavimentación de estos tramos”, afirmó.
El invierno, un riesgo adicional
El escenario podría agravarse en las próximas semanas con la llegada del invierno. Las bajas temperaturas, la presencia de nieve y la formación de escarcha incrementan considerablemente el riesgo en una calzada que ya presenta condiciones deficientes.
“El factor de riesgo se va a incrementar con la nieve y las escarchas”, advirtió Gamarra, quien también mencionó la presencia de bancos de niebla en zonas altas, lo que reduce la visibilidad y exige aún más precaución.
En este contexto, se insiste en la necesidad de reforzar la señalización en sectores peligrosos y de que los conductores adapten la velocidad a las condiciones reales de la ruta.
Precaución ante un escenario complejo
Si bien actualmente la ruta se encuentra transitable, las autoridades remarcan que esto solo es posible bajo condiciones de extrema precaución. La combinación de baches, desniveles, tránsito pesado y factores climáticos convierte a la Ruta 3 en un corredor de riesgo creciente.
Desde el área de Seguridad Vial reiteraron la importancia de informarse antes de viajar y mantenerse en contacto con los servicios de emergencia, como el 103 o el 911, ante cualquier eventualidad.
Mientras tanto, la falta de una intervención integral deja en evidencia un problema estructural que se repite año tras año: soluciones parciales que no alcanzan y una ruta que, lejos de mejorar, continúa deteriorándose en uno de los puntos más estratégicos de la provincia.