Durante la protesta, los efectivos retirados expusieron la crítica situación que atraviesan y apuntaron tanto a la demora judicial como a la falta de definiciones políticas.
En ese contexto, Alfredo Gatti, suboficial mayor retirado, expresó: “Estamos reclamando ya hace diez meses, casi once meses que no cobramos parte de lo que nos corresponde acá de la provincia”.
Asimismo, explicó que el reclamo ya tuvo un fallo favorable en primera instancia, pero que el proceso se encuentra trabado tras una apelación. “La justicia nos había dado la razón, la caja apeló y ahora la Cámara resolvió que este tema lo tiene que resolver el poder político”, indicó.
En ese sentido, cuestionó la falta de respuestas por parte del Ejecutivo: “El Ejecutivo no se ha pronunciado con respecto a esta situación”.
Gatti remarcó que el conflicto tiene origen en el no reconocimiento de aportes realizados durante su carrera. “Nosotros hemos aportado a la Caja de la Policía Federal Argentina y también a la caja compensadora de la provincia. Hemos hecho un doble aporte durante toda nuestra carrera”, afirmó, y agregó: “No se está cumpliendo una ley”.
Además, describió el impacto social del atraso en los pagos: “La situación cada vez es más agravante, hay familias que la están pasando muy mal”.
También rechazó versiones sobre supuestos ingresos elevados: “Confunden a la opinión pública pensando que cobramos sueldos desorbitantes, y no es así. El personal de tropa cobra sueldos bajos”.
En medio de la incertidumbre, dejó planteado un fuerte interrogante: “Nos preguntamos qué pasó con la plata”.
Finalmente, aseguró que continuarán con las medidas de visibilización hasta obtener una respuesta concreta: “Vamos a seguir manifestándonos como lo venimos haciendo desde el año pasado y esperando que la justicia resuelva a favor nuestro”.