Laly Mora lanzó duras definiciones sobre la crisis que atraviesa Río Grande y la provincia, al asegurar que el escenario actual combina “destrucción del entramado productivo”, pérdida de empleo y una situación social cada vez más crítica.
En declaraciones a Radio Provincia, Mora fue contundente:
“La situación laboral en Río Grande está muy complicada. En realidad, en toda la provincia está igual”, sostuvo.
La dirigente apuntó de lleno contra las políticas del presidente Javier Milei, a quien responsabilizó por el deterioro económico y social.
“Cuando dijo que era el topo que venía a destruir el Estado, lo hizo. Rompieron todo el entramado productivo, económico y hasta la soberanía”, afirmó.
En esa línea, describió un escenario donde las herramientas locales resultan insuficientes:
“Se trabaja desde la Legislatura y los Concejos, pero no alcanza. Es poco. Todo esto se sostiene con recursos y hoy los fondos de la provincia están retenidos en Nación”, remarcó.
Mora también hizo foco en la situación de los municipios, al señalar que dependen en gran parte de recursos externos.
“Los municipios no se manejan solo con recaudación propia. Se sostienen con coparticipación, regalías y programas nacionales que hoy no están”, explicó.
Y agregó:
“Tenemos barrios enteros hechos con fondos nacionales. Eso hoy desapareció y se siente”.
La ex concejal no evitó la autocrítica dentro del propio espacio político y apuntó contra sectores que, según dijo, contribuyeron al escenario actual.
“Hay que hacerse cargo. Hubo dirigentes que defraudaron a la gente y eso explica los resultados electorales”, planteó.
Además, cuestionó a lo que definió como “políticos nómades”:
“Muchos responden al oficialismo de turno, no a una idea ni a un proyecto”, disparó.
Uno de los puntos más sensibles de su análisis estuvo vinculado al impacto social de la crisis.
Mora advirtió sobre la pérdida de empleo y el éxodo de trabajadores:
“Hay familias que están vendiendo lo poco que tienen para irse de la provincia. Ese es el fin: despoblar”, sostuvo.
Y trazó un paralelismo con la crisis de 2001:
“Hoy la diferencia es que nadie tiene ahorros. Pero el deterioro ya está: fábricas que cierran, gente sin trabajo, problemas en salud y educación”.
En otro tramo de la entrevista, la dirigente fue crítica respecto a la posible reforma de la Constitución provincial.
“No es momento para una reforma. No le va a solucionar la vida a nadie”, afirmó.
Incluso cuestionó el costo económico del proceso:
“¿Es necesario gastar miles de millones cuando la provincia le debe a la obra social? Esos recursos deberían ir a resolver problemas urgentes”, señaló.
Finalmente, Mora planteó la necesidad de construir una alternativa política con base en los sectores populares.
“Hay que trabajar en unidad con trabajadores, desocupados, jubilados. No puede venir todo armado desde arriba”, sostuvo.
Y cerró con una definición política de fondo:
“Esto se cambia votando con conciencia de clase. Hoy la gente necesita comer, pagar los servicios y acceder a medicamentos. Esa es la prioridad”.