El referente almacenero e integrante de la Cámara de Comercio local, Luis Schreiber, consideró que esta iniciativa “no es la solución” frente a la caída del consumo de carne vacuna.
“Esto siempre se consumió, pero nunca a nivel comercial”, señaló, al tiempo que advirtió que avanzar en su venta formal podría traer más problemas que beneficios. “Lo que veo yo es que esto es nivelar para abajo”, sostuvo en Directo TDF.
Schreiber también expresó preocupación por la falta de controles claros en la comercialización. “¿Cómo van a ser? ¿Van a ser carnicerías especiales? ¿Cómo se va a separar de la carne bovina o de otras carnes?”, planteó. En ese sentido, alertó sobre posibles irregularidades: “Se presta a muchas confusiones. Podés hacer carne picada y mezclar, ¿y quién lo verifica?”.
Si bien reconoció que podría representar una alternativa más económica, remarcó que el problema de fondo es el deterioro del consumo. “Para el bolsillo puede ser bueno, pero no es la solución”, afirmó.
El comerciante vinculó este debate con la fuerte caída en el consumo de carne vacuna, una tendencia que —según indicó— se profundizó en los últimos años. “Hoy estamos en los niveles más bajos que yo recuerdo. Hace 36 años que trabajo en el rubro”, explicó.
La crisis impacta de lleno en el sector: “Antes bajábamos cuatro o cinco medias reses por semana, hoy en el mejor momento bajamos dos, y si no, una”, detalló. Esta situación también provocó cierre de sucursales y pérdida de empleo. “Muchas carnicerías grandes han tenido que cerrar locales porque no se justifica tenerlos abiertos”, agregó.
Schreiber advirtió que el deterioro del consumo está directamente ligado al contexto económico y al crecimiento del desempleo. “El comercio se está viendo restringido en general, y cada vez se agrava más”, expresó.
La discusión por la carne de burro, en este escenario, abre un debate más profundo sobre el acceso a los alimentos y el impacto de la crisis en los hábitos de consumo en el país.