Por: Ramón Taborda Strusiat
Durante una extensa rueda de prensa, y tras participar de un encuentro de la Federación Argentina de Municipios que reunió a más de 200 intendentes de todo el país, Pérez señaló que existe una preocupación común entre las gestiones locales, más allá de los signos políticos.
“La coparticipación nacional ha caído estrepitosamente, se han recortado recursos y el Estado Nacional decidió correrse absolutamente de todo”, afirmó.
El jefe comunal cuestionó con dureza al gobierno de Javier Milei, al que acusó de abandonar la obra pública, eliminar subsidios al transporte y discontinuar programas esenciales.
“Hay un cinismo de no hacer nada y después responsabilizar a los municipios”, sostuvo.
Según Pérez, la crisis está siendo sostenida “sobre los hombros de las gestiones locales”, que hoy deben afrontar con menos recursos responsabilidades que antes eran compartidas con Nación.
El intendente describió un escenario social cada vez más complejo en la ciudad, con aumento de la asistencia social municipal, crecimiento del desempleo, cierre de comercios e incremento en el costo de los servicios.
“El desempleo se nota. Es cuestión de caminar la ciudad y ver lo que está pasando”, afirmó.
En ese contexto, remarcó que el Municipio debió absorber mayores responsabilidades para sostener políticas sociales y obras públicas, aun en un marco de creciente restricción presupuestaria.
Uno de los puntos que Pérez marcó como más sensibles es la demora en la coparticipación provincial. Según indicó, la deuda con Río Grande asciende a entre 11.000 y 12.000 millones de pesos.
“Son recursos que han llegado a la provincia pero que se transfieren con demora, y eso nos complica enormemente”, explicó.
Si bien reconoció diferencias con el Gobierno provincial, aclaró que mantiene diálogo institucional con el gobernador y que apuesta a encontrar soluciones.
A diferencia de otros municipios, como Ushuaia, Río Grande no declarará por ahora la emergencia económica.
Pérez explicó que esa decisión se apoya en que la ciudad cuenta con un presupuesto aprobado por unanimidad en el Concejo Deliberante, lo que permite sostener cierto orden financiero. No obstante, reconoció que el cuadro general es delicado.
“La situación de emergencia es real para todos”, advirtió.
Uno de los planteos más firmes del intendente fue su rechazo a impulsar una reforma de la Constitución provincial en el actual contexto económico y social.
“No es momento para que la política gaste una fortuna en elecciones”, expresó.
Pérez propuso postergar esa discusión hasta 2028, cuando exista un escenario más estable, y alertó que una convocatoria electoral en estas condiciones solo profundizaría el malestar ciudadano.
“Lo único que va a generar es más antipolítica”, afirmó.
En el tramo final de su intervención, el intendente planteó una visión más estructural sobre la crisis. Cuestionó la política antiindustrial, la apertura de importaciones y advirtió especialmente por el impacto que ese modelo puede tener en Tierra del Fuego.
Además, rechazó iniciativas como la eventual instalación de una base militar extranjera en la provincia.
“El Gobierno nacional está decidido a hacer desaparecer a Tierra del Fuego del mapa”, lanzó.
Finalmente, Martín Pérez llamó a fortalecer la articulación entre municipios, provincia y Nación para enfrentar la crisis y construir una perspectiva de desarrollo.
“Si no articulamos, va a ser muy difícil que la provincia tenga una perspectiva de desarrollo”, concluyó.