Por: Ramón Taborda Strusiat
La situación del personal de salud en la provincia atraviesa uno de sus momentos más delicados de los últimos años. Así lo expresó José Calixto, paritario de ATSA, quien describió un escenario marcado por la incertidumbre, la pérdida del poder adquisitivo y la falta de definiciones concretas en paritarias.
“Mientras estemos reunidos en paritarias, los compañeros decidieron continuar en asamblea”, explicó. Sin embargo, fue contundente sobre el panorama:
“No creo que lleguemos a un acuerdo. No sabemos qué esperar”, reflejando la falta de previsibilidad incluso dentro del propio Estado.
Uno de los ejes más preocupantes es el deterioro salarial.
“Todos los salarios de la administración pública están por debajo de la línea de pobreza”, afirmó Calixto.
La situación impacta con mayor fuerza en quienes sostienen familias:
“No se llega a fin de mes”, sintetizó.
En este contexto, el reclamo apunta a recuperar el poder adquisitivo frente a una inflación sostenida y sin recomposición real de ingresos.
Las asambleas forman parte de un plan de acción en crecimiento.
“Ya empezamos con movilizaciones, marchas, cortes de calle, lo que sea necesario para que nos convoquen”, advirtió.
Además, confirmó que existe articulación con otros sindicatos, aunque el foco está en construir una postura firme dentro de cada sector.
Calixto fue claro al definir el escenario:
“Es un año crítico”.
La demora en las convocatorias paritarias, pese a reclamos desde enero, y la falta de respuestas concretas, profundizaron el conflicto.
Incluso, señaló que otros sectores con protestas más duras tampoco lograron avances, lo que anticipa un conflicto prolongado.
La diferencia con el sector privado acentúa el malestar.
“En el privado, con zona al 100%, ningún trabajador gana menos de 2 millones de pesos”, detalló.
En contraste, el sistema público presenta salarios considerablemente más bajos, aunque aclaró que en el ámbito privado tampoco es un escenario ideal, debido a acuerdos con sumas fijas.
En instituciones privadas como el sanatorio fueguino persisten problemas como:
Sin embargo, no se registra un éxodo masivo al sector privado.
Por el contrario, medidas como la dedicación exclusiva en el sistema público llevaron a que muchos profesionales concentren su trabajo en hospitales.
La negociación paritaria aparece como un punto clave, pero sin garantías de resolución inmediata.
Con asambleas activas, medidas en evaluación y salarios deteriorados, el conflicto sigue vigente.
En palabras de Calixto, el panorama es claro:
“Incertidumbre, salarios insuficientes y una negociación que podría extenderse mucho más de lo esperado.”