Bogado aseguró que no alcanza con una lectura formal de las normas para medir su impacto real sobre la economía local. “No hace falta que se nombre la 19.640 para que produzca efectos en nuestro subrégimen, en nuestra comunidad y en nuestra economía”, señaló. En esa línea, remarcó que ya existen antecedentes recientes que, según dijo, desmienten los discursos oficiales: “En el último decreto presidencial también dijeron que nada iba a afectar a Tierra del Fuego, y hoy tenemos a ciento cuarenta familias esperando una respuesta hace más de tres meses sin cobrar sueldo”.
El edil fue especialmente crítico con los dirigentes libertarios fueguinos, a quienes acusó de desconocer la realidad local o de negar deliberadamente las consecuencias de las decisiones tomadas desde Nación. “Hay tres opciones: o no saben absolutamente nada, o leen mal las cosas, o nos mienten descaradamente”, disparó. Y fue aún más allá al reclamarles una definición política más clara: “Muchachos, háganse cargo del partido al que pertenecen, háganse cargo del odio que nos tienen los libertarios a nivel nacional a los fueguinos”.
Durante la entrevista, Bogado consideró que pedir calma en un contexto de incertidumbre laboral y social constituye una actitud irresponsable. “No es momento de pedir prudencia, es momento de hacer”, afirmó. También describió una situación de creciente angustia en la comunidad y sostuvo que “frente a cualquier amenaza potencial directa o indirecta, nuestra responsabilidad es salir en defensa de los fueguinos y en defensa de los riograndenses”.
El concejal también rechazó la idea de que las nuevas disposiciones nacionales no alteran el esquema de promoción industrial fueguino. A su entender, aunque no exista una referencia explícita a la provincia, el mensaje político apunta a restarle competitividad. “La intención justamente es perjudicar a Tierra del Fuego”, sostuvo. Según explicó, la señal hacia el sector empresario es clara: “Si quieren venir a hacer producción industrial, también pueden hacerlo en cualquier parte de la Argentina. No hace falta que se vayan a Tierra del Fuego”.
En otro tramo de la entrevista, Bogado vinculó este debate con una mirada más profunda sobre el rol estratégico de la provincia. Defendió el proceso de provincialización y valoró el reconocimiento que se realizará este 26 de abril a quienes impulsaron aquella gesta política. “Nuestra principal misión acá, en Tierra del Fuego, es hacer soberanía”, expresó, al tiempo que insistió en que poblar y fortalecer la provincia forma parte de una decisión geopolítica central para la Argentina.
Además, puso el foco en el impacto social de la crisis y en la necesidad de reforzar políticas públicas dirigidas a las infancias y juventudes. Alertó sobre un clima de violencia verbal y discursos de odio que, según indicó, también se trasladan a distintos ámbitos de la vida cotidiana. “Hay sectores políticos que trabajan y se pueden equivocar, y hay otros actores políticos que lo único que hacen es generar odio y generar discursos vacíos”, manifestó.
Hacia el final, Bogado reivindicó una forma de hacer política basada en la honestidad con los vecinos, especialmente en un contexto de necesidad y desesperanza. “Prefiero ser honesto en lo que les planteo como posibilidad de ayudarlos”, sostuvo. Y dejó una definición que sintetizó el tono general de su mensaje: “No podemos esperar ni especular cuando lo que está en juego es el trabajo, la dignidad y el futuro de Tierra del Fuego”.