En diálogo con FM La Isla, el dirigente sindical remarcó que la situación no es sorpresiva, sino el resultado de un deterioro sostenido: “esto no es novedad, es algo que se viene arrastrando”, afirmó, al tiempo que subrayó la dificultad de enfrentar factores económicos que exceden al ámbito gremial. En ese contexto, lanzó una advertencia contundente: “hoy hablar de un trabajador en blanco está pasando a ser un lujo, un privilegio”.
Los números reflejan la gravedad del escenario. Según detalló Escobar, en la provincia ya se contabilizan entre cuatro mil y cinco mil trabajadores fuera del sistema, si se suman empleos registrados y contratos caídos. A nivel nacional, en tanto, indicó que “noventa y un mil trabajadores industriales registrados han quedado sin trabajo”.
La caída del consumo aparece como uno de los ejes centrales del problema. Desde Tierra del Fuego, cuya producción depende en gran medida del mercado continental, el impacto es directo. “Vivimos del consumo del continente y ese consumo se está cayendo”, explicó Escobar, quien además alertó sobre el encarecimiento de costos y la paralización de la actividad en distintos sectores.
En ese contexto crítico, se suma una noticia que agrava aún más el panorama: la Justicia decretó la quiebra de la empresa Aires del Sur, dejando a sus trabajadores en una situación de extrema incertidumbre. “Da mucha bronca e impotencia ver familias que quedan a la deriva de un día para el otro”, expresó el dirigente, al referirse al impacto social de este tipo de decisiones.
Escobar también apuntó contra prácticas empresariales que, según denunció, agravan la crisis: “hay algunos que aprovechan estos momentos para tomar decisiones unilaterales o escaparse de la provincia”. En ese sentido, planteó la necesidad de avanzar en cambios legislativos que eviten que los trabajadores queden desprotegidos ante cierres o quiebras.
En paralelo, reconoció la complejidad de sostener negociaciones salariales en este contexto. “Es muy complejo discutir salarios cuando también hay que resguardar la fuente de trabajo”, indicó, marcando la tensión entre la pérdida del poder adquisitivo y la necesidad de evitar más despidos.
Por último, insistió en la importancia de que los trabajadores tengan mayor participación en los ámbitos de decisión. “No podemos delegar en otros nuestro futuro”, sostuvo, al plantear la necesidad de fortalecer la representación del sector en espacios políticos y legislativos.