En diálogo con FM Provincia, Gugliemi describió un escenario de fuerte movilización dentro de la comunidad técnica, científica y profesional, que —según afirmó— observa con preocupación el avance de la propuesta. “No hay indiferencia, todo lo contrario: hay una gran movilización y prácticamente todos los sectores llegan a la misma conclusión”, sostuvo.
La ex edil fue contundente al cuestionar el eje central del proyecto: “No resuelve los problemas de fondo de Ushuaia”, afirmó, al tiempo que remarcó que el crecimiento urbano no puede plantearse sin una estrategia clara y sostenible.
Gugliemi explicó que los enfoques actuales en urbanismo apuntan a evitar la expansión indiscriminada de las ciudades. “Las ciudades no pueden seguir creciendo sin planificación. El objetivo es que sean sostenibles y vivibles, no que se transformen en un problema más para quienes las habitan”, señaló.
En ese sentido, advirtió sobre las consecuencias de extender el territorio urbano: “Significa más autos, más servicios, más distancias. Y la pregunta es: ¿cómo se financia todo eso?”.
Además, remarcó que Ushuaia cuenta con numerosos estudios previos que orientan su desarrollo. “Hay planes estratégicos, planes urbanos, diagnósticos actualizados. Lo llamativo es que se ignora todo ese trabajo”, cuestionó.
Uno de los puntos más críticos de su análisis fue la idea de que la ampliación del ejido permitiría resolver el déficit habitacional. “Es falaz decir que ampliando el ejido se soluciona el problema de la vivienda. Es generar una expectativa en gente que muchas veces está desesperada”, afirmó.
En esa línea, fue categórica: “No falta suelo, faltan servicios. Infraestructura, apertura de calles, ordenamiento del territorio”.
Según explicó, ampliar los límites no implica crear ciudad. “No genera infraestructura, no instala servicios, no regulariza tierras. Entonces, ¿qué solución concreta se está dando?”, planteó.
La arquitecta también puso en duda los argumentos vinculados al desarrollo económico y la generación de empleo. “Se habla de nuevos emprendimientos, pero no hay estudios ni proyectos concretos que respalden esas afirmaciones”, advirtió.
Asimismo, cuestionó la oportunidad de avanzar con una expansión cuando aún existen déficits estructurales dentro del actual ejido urbano. “Hay sectores de la ciudad que todavía carecen de servicios básicos. ¿Cómo se piensa en expandirse si no se resolvió lo que ya tenemos?”, señaló.
Otro aspecto que consideró llamativo fue la ausencia del municipio como impulsor de la iniciativa. “Es una contradicción que no sea el Ejecutivo municipal quien presente un proyecto de estas características, más aún cuando se ha declarado en emergencia económica”, subrayó.
Finalmente, Gugliemi valoró la participación de colegios profesionales, universidades y organizaciones técnicas que vienen analizando el proyecto, pero cuestionó la falta de una convocatoria más amplia.
“Estamos hablando de una decisión que afecta a toda la ciudad. Debería haber una instancia realmente participativa, donde todos los actores puedan aportar”, expresó.
En ese marco, confirmó que continuará participando en las instancias de debate legislativo junto a distintos sectores técnicos. “Hay una comunidad dispuesta a aportar conocimiento, lo que esperamos es que sea escuchada”, indicó.