Por: Ramón Taborda Strusiat
Un grupo de más de 300 trabajadores y trabajadoras que cumplen tareas de limpieza en establecimientos educativos de la provincia presentó un reclamo formal ante el Ministerio de Trabajo y la Asociación Trabajadores del Estado (ATE), denunciando un cuadro de precarización laboral que calificaron como “insostenible”.
Se trata de personal adherente al denominado Programa E.M.E., quienes aseguran desempeñar funciones esenciales para el funcionamiento diario de las instituciones escolares, pero sin ningún tipo de reconocimiento laboral formal.
“Estamos en negro, cobramos 400 mil pesos por mes y no tenemos ningún derecho”, sintetizaron, al tiempo que remarcaron que su situación se mantiene desde hace más de un año.
Trabajo formal, condiciones informales
Según detallaron en la nota presentada, los trabajadores cumplen jornadas de 5 horas diarias, de lunes a viernes, bajo exigencias propias de cualquier relación laboral formal, pero sin salario registrado, obra social ni garantías mínimas.
En ese sentido, denunciaron una fuerte contradicción entre las responsabilidades que se les imponen y la ausencia total de derechos laborales.
“Se nos exige cumplimiento horario, responsabilidades y condiciones de presentación, pero no tenemos reconocimiento ni cobertura básica”, expresaron.
Sin insumos y con riesgos para la salud
Uno de los puntos más sensibles del reclamo está vinculado a las condiciones materiales en las que desarrollan sus tareas.
Los trabajadores advirtieron que no cuentan con insumos de limpieza suficientes ni con elementos de protección personal, lo que los expone de manera directa a riesgos sanitarios.
“Realizamos tareas esenciales sin insumos básicos, poniendo en riesgo nuestra salud todos los días”, señalaron, calificando la situación como “inaceptable”.
Amenazas y silencio forzado
Otro de los aspectos más graves denunciados es el clima de presión que atraviesan, que —según indicaron— limita cualquier intento de reclamo individual.
“Las amenazas de despido están presentes de manera constante. No podemos reclamar porque sabemos que podemos quedarnos sin trabajo”, manifestaron.
Este escenario, sostienen, profundiza aún más la vulnerabilidad del sector.
Cinco reclamos urgentes
Ante este contexto, los trabajadores presentaron un pliego de exigencias concretas:
• Aumento de $200.000 en la ayuda económica mensual.
• Provisión obligatoria y regular de insumos de limpieza y elementos de protección personal.
• Acceso a cobertura de obra social.
• Implementación de un mecanismo transparente para el pase a planta permanente.
• Regularización de los pagos, garantizando el cobro entre el 5 y el 15 de cada mes.
Advertencia de conflicto
Finalmente, el colectivo de trabajadores advirtió que, de no obtener respuestas en el corto plazo, avanzarán con un plan de lucha que incluirá retención de tareas, movilizaciones y otras medidas de fuerza.
“No se trata de un pedido, sino de un reclamo justo frente a una realidad que ya no estamos dispuestos a sostener”, concluyeron.