Según explicó en FM Espectáculo, la pérdida del poder adquisitivo de los salarios —que supera el 55% en ese período— está empujando a muchos profesionales a abandonar la universidad o a reducir su carga horaria. “Los docentes no pueden sostenerse con estos ingresos y terminan migrando al sector privado o a otros espacios del sistema educativo”, planteó.
El rector detalló que incluso quienes permanecen en la universidad se ven obligados a tomar más de un empleo, lo que impacta directamente en la calidad educativa. “El pluriempleo resiente la investigación, la producción de conocimiento y la interacción con los estudiantes”, señaló.
En ese contexto, Hermida remarcó que el problema no es reciente, sino que se arrastra desde hace al menos dos años, con un agravante: el incumplimiento de la ley de financiamiento universitario. “Estamos sosteniendo la universidad con mucho esfuerzo, pero cada vez es más difícil”, expresó.
Además, explicó que el presupuesto actual es deficitario y está compuesto en un 90% por salarios, dejando un margen muy reducido para gastos de funcionamiento, mantenimiento y becas. “Estamos haciendo malabares para sostener la institución”, afirmó.
El rector también advirtió sobre las consecuencias a futuro si no hay una recomposición. “La discontinuidad de las universidades es un escenario posible si esto sigue así”, alertó.
En paralelo, confirmó que las universidades continúan con medidas de visibilización del conflicto y convocó a la comunidad a participar de la próxima marcha federal universitaria, prevista para el 12 de mayo, en defensa de la educación pública.